Aprender de otros Reinos…

Toda persona forma parte del reino humano como una parte más que contiene la naturaleza en el seno de nuestra Gran Madre Tierra, todo nace en la misma Creación…

Una de las lecciones más contundentes que arrojó la pandemia fue la reacción de la naturaleza con la ausencia humana como resultado de la cuarentena…

Todo reino tiene su impronta, su lenguaje, su belleza y su exquisita particularidad, pero sólo una verdadera comunión con el Todo puede ayudarnos a comprenderlo…

Podemos ser las criaturas más inteligentes del mundo, pero eso no nos convierte en seres sabios y conscientes…

De todo aprendemos y todo lo que existe representa una nueva enseñanza…

Sin ser portadores de la misma razón que el hombre, la naturaleza tiene un orden sagrado para mantener un equilibrio necesario que permite la convivencia de todo ser vivo…

El lenguaje de la Naturaleza demuestra a cada momento su jerarquía, el respeto y la aceptación de cada reino a cada necesaria y renovadora transformación constante…

Todo reino de la naturaleza se reconoce como parte de un Todo integrado a una realidad superior, sagrada y natural…

La enseñanza silenciosa e inalterable de la Vida, marca sin claudicar el reconocimiento hacia la divinidad que aún batalla con el escepticismo ególatra de los hombres por autodenominarse una raza supuestamente superior…

Prestemos atención a todo lo que nos rodea y detengámonos a observar la riqueza y abundancia de la naturaleza que cobija en su esencia protectora a todo ser viviente…

La separación sólo existe en la mente humana…

Todos Somos Uno…

Necesitamos recordar nuestro origen divino, hermanado con toda esencia de Vida que forme parte de la sagrada Creación de Dios…

Sin Resistencias

Un nuevo sábado de cuarentena que me encuentra en la gratitud de un día nuevo…

El otoño se respira en todo lo que nos rodea y cierta calidez del sol me regala una sutil sensación de calma…

Cuando logramos ver mas allá de la costumbre podemos encontrar que en realidad, hay armonía incluso en el mayor de los conflictos…

Hay belleza en los lugares más inhóspitos…

Hay nuevas posibilidades, incluso cuando todo parezca lo contrario…

Es nuestro discernimiento, nuestra certera observación acerca de la vida…

La compresión integral de cada experiencia sin detenernos en el impacto emocional de aquello que aún resulta difícil de comprender…

Es la aceptación por excelencia…

Es observar el daño de la rebeldía injustificada y ególatra y aunar todo esfuerzo interno en libertarnos de nuestro propio calvario…

Esforzarnos por aprender, ser mejores, transformarnos, hacer de cada oportunidad una experiencia enriquecedora…

Esforzarnos por construir una buena vida, incluso a pesar de las circunstancias o los resultados no deseados…

La Libertad nos espera mucho más allá de los caprichos y resistencias del ego…

Un camino liberado de nuestra propia vanidad individualista nos encausa rumbo a lo desconocido, aquello que nutre y alimenta la consciencia del buscador…

Dejarnos atravesar por la Vida para que la voluntad de lo que ha de ser, se realice en cada uno de nosotros…

Aceptar la verdad con la humildad de quien descubre en cada aprendizaje el propósito de su existir…

Sobre la Alegría y la Tristeza: Escrito por Khalil Gibran

Dijo entonces una mujer: Háblanos de la Alegría y la Tristeza.

Respondió él:

Vuestra alegría es vuestra tristeza desenmascarada. Y de un mismo pozo del que se elevan vuestras risas se ha llenado a menudo de vuestras lágrimas.

¿Cómo iba a ser de otro modo?

Cuanto más profundamente se graba la tristeza en vuestro ser, mayor es la alegría que podéis albergar.

¿Acaso la copa que contiene vuestro vino no es la misma que ardió en el horno del alfarero?

Y ¿Acaso el laúd que sosiega vuestro espíritu no es la misma madera que vaciaron con cuchillos?

Cuando estéis alegres, mirad profundamente en vuestro corazón y encontrareis que sólo lo mismo que os ha dado la tristeza es lo que os da ahora la alegría.

Cuando estéis tristes, mirad también en vuestros corazones, y veréis que en verdad estáis llorando por aquello mismo que os deleitó.

Algunos de vosotros dicen “es más grande la alegría que la tristeza” y otros dicen: “no, es más grande la tristeza”

Pero yo os digo que son inseparables.

Llegan juntas, y cuando una se sienta sola con vosotros a la mesa, acordaos de que la otra está dormida en vuestro lecho.

En verdad, estáis suspendidos como balanzas entre vuestra tristeza y vuestra alegría.

Sólo cuando estáis vacíos estáis inmóviles y equilibrados.

Cuando el guardián del tesoro os levanta para pesar su oro o su plata, necesariamente vuestra alegría o vuestra tristeza sube o baja.

Autor: Khalil Gibran

Extracto del Libro: El Profeta

Independencia…

Cuando logremos independizarnos de las formas y recordemos que todos somos seres humanos…

Cuando seamos libres de toda creencia impuesta de forma inconsciente y aprendamos a creer en nuestra naturaleza interna…

Cuando seamos independientes de todo tipo de paradigma sistémico que nos someta a la construcción de vidas vacías y podamos crear conscientemente una nueva forma de vivir la vida, más sana y armónica…

Cuando el mundo logre independizarse del poder soberano de la economía y la riqueza sea un vehículo que trabaje para la erradicación del hambre, la pobreza y la escasez…

Cuando nos independicemos de la injusticia, el caos, el dolor y el sufrimiento y la humanidad haya recuperado el respeto y la bondad hacia todo ser viviente…

Cuando seamos un mundo libertado de la condena de la ignorancia, la manipulación, el destrato y el abandono…

Cuando las formas y el dinero, el poder y la riqueza, el narcisismo y el egoísmo sólo sean un recuerdo en el inconsciente colectivo de toda la humanidad y la resonancia mórfica de almas y corazones despiertos se logre hacer oír a lo largo de toda la Tierra…

Oíd Mortales, el grito sagrado…

Libertad, Libertad, Libertad…

Que así sea…

Y cumplamos siempre todos con nuestra parte…

Compasión…

No juzgarnos y aprender a aceptarnos…

Ser amables para que nuestros actos expresen la pureza de la bondad…

Obrar como individuos de buena voluntad, hacer del respeto un necesario principio para habitar en un mundo de paz…

Convertirnos en confidentes y ser personas en las que se pueda confiar…

Contener en nuestros brazos un alma herida y convertirnos en un bálsamo que pueda sanar profunda y conscientemente los dolores acumulados en la búsqueda de la esperanza…

¿Cuánto amor es capaz de expresar un corazón compasivo?

Ofrendar un amor que logre liberar a los demás del peso de la auto-condena que arrastramos como resultado de la justificación desmedida…

¿Cuánta compasión necesita la raza humana?

La compasión es una de las expresiones más puras y sagradas del Amor…

Todos nos equivocamos, pero sólo un corazón genuinamente compasivo sabe amar hasta redimirnos de nuestras propias miserias…

Es evocar a lo mejor de nosotros, incluso más allá de lo que conocemos…

Es abrir el corazón y amar sin límites o restricciones…

La compasión es poder amar a alguien incluso mucho más de lo que el otro sabe amarse a sí mismo…

Es aquel Amor que sana, redime y renueva de vitalidad al alma…

Es un dar sagrado, consciente e incondicional…

Un Amor sabio que nace en la memoria del Alma cuando se recuerda a sí misma como una gota de Amor que se desprende del corazón de Dios…

¿Cuánto Amor necesita el mundo para sanar sus heridas milenarias?

Una Humanidad compasiva ha de nacer del dolor para que nuestra Vida pueda tener una nueva oportunidad…

Sincronicidades…

Millones de personas habitan en el mundo…

Incontable cantidad de Almas que comparten junto a nosotros este momento, espacio y tiempo en cada rincón de la Tierra…

Que difícil que es imaginar aquello que la mente no puede medir…

Millones de seres humanos, cada uno de ellos con sus sueños y anhelos, sus miedos e inquietudes, cada alma con su historia, habitando este presente y soñando con cierto futuro, seguramente muy incierto en estos momentos…

Millones de individuos que pisan la misma Tierra y miran al mismo Cielo y más allá de cualquier factor que pueda diferenciarnos, nada cambia el contundente denominador común de ser todos seres humanos…

Cada uno causalmente acompañado por aquellas personas que la magia de la sincronicidad puso en nuestro destino…

Sólo una fuerza extraordinaria puede lograr que encontremos un par de agujas en la inmensidad del pajar del mundo…

Cada alma cumple un rol, tiene un propósito que se entrelaza con el futuro de toda la humanidad, un lugar específico en el plan de toda la Creación de la Existencia…

Cuanto más hay en la Vida que aquello que endulza nuestro ego y nos adormece en el sueño de la inconsciencia…

Quien nada busca nada ha de encontrar…

Cada Alma recibe su llamado hacia su propósito sin igual, tan grande como podamos soñarlo, tan sagrado como podamos creerlo…

Nunca es aquello que esperábamos, pero es exactamente TODO aquello que necesitamos…

La sincronicidad opera más allá de la razón humana para que cada individuo se encuentre en un tiempo y momento único como este presente planetario…

El destino de la Humanidad se escribe día a día por millones de Almas que habitan sincrónicamente en este mundo…

Consciencia de Unidad…

La inspiración es una conexión genuina, auténtica con la originalidad para que se exprese a través de nuestro elemento creador…

Una idea o una profunda reflexión, una experiencia, un recuerdo o una imagen, cuando estamos permeables a Ello, el Alma se convierte en un vehículo creativo que transforma en materia aquello que habita etéricamente en los mundos sutiles…

Hoy amanecí con esta imagen, llena de Vida e intensidad…

El ser humano en su expresión más auténtica, verdadera y natural…

La lluvia como elemento de purificación que limpia las heridas del cuerpo…

La pureza de la desnudez como la transmutación más acabada del ego individualista que subyace en la oscura y profunda ignorancia de toda la humanidad…

La consciencia de Unidad del Amor y el fuego expresados como UNA sola realidad sagrada, eterna e inquebrantable…

El Fuego es Amor, el Amor es Fuego…

La separación de aquello que en su estado más natural es una sola entidad unificada, nace únicamente en la mente humana…

Comprender que el fuego más intenso es la expresión vivaz de un corazón Amante y el verdadero Amor Consciente que todo lo trasciende, se sostiene en la sacra divinidad del fuego inextinguible…

La entrega y la ofrenda, la esencia y la consciencia humana entrelazados en la danza de la Unidad manifestada…

Somos tanto más de lo que vemos y tanto más de lo que llegamos a comprender…

La consciencia de Unidad, aquel destino anhelado por cada Alma buscadora de las Verdades de la Vida…

El Fuego es el elemento purificador de las miseras humanas…

El Amor es el principio cohesivo de la Creación…

La Unidad, la Esperanza futura del Despertar de toda la Humanidad…

Abrazar la Vida

Más allá de la pandemia, del aislamiento y la cuarentena…

Más allá de cualquier distancia física y más allá de toda incertidumbre…

Aunque no comprendamos, aunque tengamos miedo y mucho más, aunque resulte racionalmente imposible…

Sigamos adelante…

Cada abrazo que no podemos dar, cada encuentro que extrañamos puede nutrirnos del amor y la fortaleza que nos ayude a sostenernos…

Abrazar nuestra propia vida en una profunda comprensión y manifestación de nuestras ganas de Vivir…

En nuestro interior podemos encontrar todo lo que creemos que nos falta, pero necesitamos aprender a buscar…

El hastío, el cansancio o la tristeza no puede apagar nuestra chispa divina que nos vincula mucho más allá de lo que podemos imaginar…

Abrazarnos día a día, en la intimidad con uno mismo para alimentar nuestro cuerpo abatido y ofrecerle un bálsamo de consciencia y comprensión…

Que la amabilidad se convierta en la protagonista de nuestros propios pensamientos para que encontremos la forma de valorar la esencia angélica que habita dentro nuestro…

Abrazarnos con ganas e intensidad, con fuego y motivación en la búsqueda de nuestro propio camino más allá de los obstáculos insospechados que surgen en un mundo pandémico que ya cambió para siempre…

No dejemos que se apaguen las ganas de Vivir, no caigamos en la sedación inconsciente de un encierro involuntario e interminable…

Ningún límite externo puede coartar nuestra indagación de realidades ulteriores…

El significado de cada Vida, su Propósito y Destino no esta en manos de los demás, es una gran Verdad a la que sólo podemos llegar de manera personal…

Nadie dice que es sencillo pero…

¿Quién dijo que es imposible?

Abrazar la Vida con el eterno Amor de cada Alma que reconoce, valora y agradece a cada instante el Milagro de Vivir…

Arco Iris

En el ocaso de la tormenta, cuando el intenso diluvio se convierte en las sutiles gotas de rocío…

Se disuelven los vientos huracanados del temporal cuando la brisa suave y sigilosa se vuelve una calma melodía…

El mismo cielo reabsorbe aquellas nubes oscuras que impedían el paso del sol en el renacer de un cielo más limpio, claro y purificado en la intensidad del diluvio…

El sol…

Poderoso ser indescriptible asoma sus primeros rayos de luz que penetran en lo más profundo de las tierras inundadas y prontamente las aguas desbordadas se consumen en el calor de su fuego abrazador…

El mundo despierta luego de una larga agonía a una nueva realidad de infinita belleza cuando el arco iris se deja ver en el cielo desde cada rincón de la tierra…

La tormenta, la tempestad, el diluvio ha cesado…

A su tiempo, ni antes ni después, en el momento sincrónicamente exacto, la lluvia terminó…

La naturaleza es nuestro lenguaje, un reflejo inigualable y esencial de todo lo que somos…

Cada tormenta, cada desafío y experiencia es solo un nuevo aprendizaje purificador de aquello que necesitamos aceptar y comprender…

Somos el sol que vuelve a brillar cuando la fuerza de voluntad nos recuerda que es tiempo de seguir avanzando…

Y principalmente somos el arco iris, el alma, una chispa divina de la Creación, un extracto del amor eterno que sintetiza la magia de toda la existencia…

Atisbo de Libertad…

Un común denominador acerca de la cuarentena y el aislamiento es el anhelo de la libertad. Salir a la calle, relacionarnos como antes y volver a la normalidad que olvidamos a principios de marzo.

La pandemia nos privó de la libertad cotidiana, los hábitos y costumbres que hacían a nuestra rutina diaria y nos limitó a permanecer dentro del perímetro de nuestros hogares.

Pero la libertad no es un estado meramente externo y no todas las causas de nuestro encierro empiezan y terminan en la pandemia…

Estamos enraizados al peso de la materia…

Todo componente que refleja lo que somos, cada pensamiento, cada conflicto, todo aspecto irresoluto de nuestra vida se entrelaza y encadena en las profundidades de nuestra inconsciencia y produce un peso específico, un límite, un confinamiento en nuestra propia realidad interna…

Lo que elegimos ignorar, lo que no quisimos escuchar, todo lo que genera resistencia…

La pérdida de libertad externa nos bien obliga a buscar una libertad interna, profunda, consciente y redentoria de toda nuestra realidad…

Nutrir de comprensión todo el peso enquistado y acumulado en el espejismo del olvido…

Reconocer nuestro rechazo a las verdades para poder redimir y desapegarnos del pasado y desprendernos de las ataduras emocionales de lo que antes no supimos, pudimos o quisimos comprender…

La vida auspicia nuestro retiro del mundo para habitar de forma íntegra y consciente nuestro mundo interno…

Cada persona es un mundo…

Un mundo por descubrir y conocer con la profundidad de quien descubre en la observación consciente de su realidad interior, las respuestas para reconocerse, comprenderse y aceptarse a sí mismo…

Momentos sutiles, segundos que contienen la eternidad de algo imborrable…

Cuando descubrimos en nuestro corazón, el profundo anhelo de ser libres y tomamos conscientemente la decisión de aprender a volar en libertad…