Amar en Libertad…

¿Somos libres?

¿Sabemos amar en libertad?

¿Podemos poner nuestra mente a disposición de nuestra alma y entregarnos por completo a vivir el amor?

Entregarnos a sentir con absoluta intensidad toda la infinita capacidad de amar que tiene nuestro corazón…

Entregarnos a experimentar la plenitud del alma con cada sentimiento de amor que genera y con cada partícula de amor que entrega…

El amor puede generarnos una gran disyuntiva, un habitual conflicto entre la mente y el corazón, entre nuestra personalidad y nuestra alma…mente-corazon

Un conflicto que ha de determinar cada uno de nuestros actos e incluso ha de marcar nuestro rumbo y nuestro destino…

Mi mente eligió durante años imponerse dejando relegada la tenue voz del alma porque creí que era más fácil cerrar el corazón y no exponerme…

Y mi corazón paciente, espero; prudente y respetuoso de mis decisiones…

Mi corazón colmado de amor, esperando su oportunidad de dar…

Mi corazón, anhelando y aspirando a la libertad para poder entregar todo ese infinito e inconmensurable amor que es capaz de generar…

¿Cuantas veces silenciamos el corazón?

¿Cuánto amor no nos permitimos entregar y cuanto amor tememos sentir?

¿Cuán grande es el miedo que tenemos a amar?

Terminamos convirtiendo al amor en una moneda más, controlada y dominada por la capacidad de negociación de nuestras mentes y  ególatras personalidades…

Relegamos nuestros verdaderos sentimientos y limitamos nuestra genuina capacidad de amar a simples ocasiones excepcionales, cuando en realidad, son los pequeños destellos del sacrificio del alma intentando dar batalla a una dominante mente arraigada a su especulativo razonamiento…

¿Por qué queremos ignorar la voz del alma?

¿Por  miedo..?  ¿Rencor..? ¿Dolor..?

Miedo a ser lastimados…

Rencor y dolor arraigados de las experiencias no comprendidas del  pasado…

Temor…

Sutil pero poderoso temor a que nuestro amor no sea correspondido…  

Estas son las causas por las que nos encerramos y nos privamos de vivir una vida en presencia del amor que cada uno de nosotros sea capaz de generar y construir…

Por miedo, rencor, dolor o temor; a veces; ni siquiera lo intentamos…

Somos presos de nuestras propias inseguridades y todo el amor que emana nuestro corazón y que colma de felicidad nuestra alma, se estanca hasta cristalizarse en nuestro interior…

Terminamos construyendo una cárcel psíquica de nuestros propios sentimientos y con el tiempo nos volvemos incapaces de expresar la más mínima demostración de cariño porque todo nuestro interior está contaminado de ese miedo…

Un miedo arraigado y enquistado en nuestra mente porque no supimos como comprender, perdonar y trascender lo vivido para seguir adelante, ya liberados de aquellas emociones que fuimos experimentando en el pasado…

Nuestra incapacidad de amar está totalmente vinculada con nuestra falta de libertad…

Si nuestros actos y decisiones continúan siendo limitados y estructurados por nuestra mente, continuaremos acallando nuestro corazón, sometiendo su expresión a una existencia opaca y fría…

Desde este lugar, sólo experimentaremos una libertad reducida a la nada misma…

¿Pero qué pasaría si comprendiéramos el verdadero significado de la libertad..?

¿Y si comprendiéramos el verdadero significado de amar…?

Amar en libertad…

Libres para dar amor sin restricciones o especulaciones de la mente…

Libres para sentir en paz cada sentimiento generado por nuestro corazón…

Libres para entregarnos a la vida y permitirle a nuestra alma vivenciar cada sentimiento…

Libres para amar al otro con el respeto y la integridad que merece…

¿Pero es posible hablar de amor si somos incapaces de darlo y tememos experimentarlo?

corazon congeladoCuando negamos el amor, estamos negando una parte de nosotros…

Nos convertimos en individuos incompletos ya que todos los seres humanos fuimos creados con la misma infinita e inagotable capacidad de amar…

Cuando nos negamos al amor, nos volvemos seres vacíos y carentes de vida, transitando una triste y oscura existencia…

Así es como finalmente esa tristeza a la cual le teníamos tanto miedo…

Ese dolor del cual queríamos protegernos y por el cual nos negábamos a toda experiencia de amor, termina adueñándose de nuestra realidad y caemos en la misma oscuridad y sufrimiento que en vano, quisimos insaciablemente esquivar…

Somos nosotros mismos los que boicoteamos nuestra libertad y reducimos nuestra capacidad de amar…

Nos acostumbramos a vivir un amor limitado y reducido a los paradigmas de nuestra mente…

Nos habituamos a limitarnos por miedo a sufrir y hacemos del cada límite una lógica racional de seguridad que fomenta nuestra distancia con el alma y nos aleja de nuestra propia esencia…

Limitamos el amor que nos permitimos experimentar…

Limitamos lo que damos en medida a lo que recibimos…

Limitamos nuestros sueños…

Limitamos la voz del alma y la voluntad de nuestro corazón…

Limitamos nuestra vida fomentando la creación de una realidad sin magia, armonía y sin amor…

¿Pero por qué no podemos soñar con una realidad diferente?

¿Por qué no podemos creer que podemos cambiar de forma significativa y trascendente?

¿Por qué no soñar con un mundo donde el amor sea protagonista?

Un mundo donde nuestras almas vivan y experimenten la posibilidad de amar en plenitud y libertad…

Pongamos el corazón por delante…

Dejemos que cada palabra, gesto y acción exprese la voluntad de nuestro corazón y aprendamos con humildad a reconocer la voluntad del alma…

Vivamos de forma consciente una realidad distinta donde nuestro corazón sea quien guíe cada uno de nuestros pasos…

Pongamos el corazón por delante…

Dejemos que la vida colme de amor nuestra existencia…

Más allá de cualquier resultado, situación o experiencia, somos seres capaces de sembrar amor en cada acto de nuestra vida cotidiana, siempre que aceptemos el desafío de dar y amar el libertad, sin restricciones o especulaciones de nuestra mente…

Pongamos el corazón por delante…

Comprendamos que dar amor no es sólo a aquellos que también nos aman y aceptemos el desafío de dar amor a cada individuo con la entrega y la capacidad que nuestro corazón tiene, aprendiendo a trascender todo tipo de conflictos o diferencias con el otro…

Pongamos el corazón por delante y entreguémonos a amar íntegramente y en libertad…amlibertad para amar

Solo gracias a esta enseñanza comprendí mi necesidad interior de aprender a poner el corazón por delante de las estructuras de mi mente…

Quizás aún no dejé que mi corazón ame en plenitud y libertad pero me prometo no volver a silenciarlo, no volver a omitir su voz e ignorarlo por miedo a aquello que mi mente no pueda controlar…

Hoy comprendo que sólo con un corazón libre, puedo soñar e imaginar el mundo que anhelo habitar…

Un mundo nuevo, un nuevo existir…

Un mundo de amor…

Despertemos al amor y pongámonos a su servicio…

Tomemos conscientemente la decisión de amar con el único propósito de crear para nosotros un mundo de amor, dando inicio al cambio e inspirando a toda la humanidad con la esencia y la pureza de cada corazón dispuesto a amar…

Soñemos hoy con ese mundo y hagamos que sea una realidad mañana…amor en libertad

Amemos con total y absoluta entrega y seamos agradecidos de tener la posibilidad de amar…

Tomemos la decisión de bendecir nuestra vida dando amor…

Seamos la luz y el amor que el mundo necesita para llegar a construir esa nueva realidad, auspiciando un futuro marcado por el amor, la conciencia y la libertad…

Shangri-La

La unión de nuestras almas representa el principio tangible de la hermandad.

Esta unión nos encausó en un mismo camino y un mismo destino; llegar a Shangri-la…hermandad 1

Un destino interpretado por los ojos humanos como irreal y utópico pero que representa para cada uno de nosotros, el sueño unánime y colectivo que opera en nuestro interior, dándole conciencia y propósito a nuestra vida.

Un sueño que trabaja internamente de forma individual para prepararnos y moldearnos de tal manera que seamos seres aptos de vivir y construir una realidad bajo los parámetros que la llegada a Shangri-la representa.

El trabajo interno de transformación y cambio de cada uno de nosotros nos acerca a este sueño, nos prepara para abordar esa realidad superior y nos conecta e integra conscientemente como un solo ser; tomando vida y dejando atrás al individuo; convirtiéndonos en seres hermanados que comparten un sueño y que se encuentran en camino hacia un mismo destino.

La transformación en Shangri-la es un hecho…

Nuestras versiones más sagradas ya habitan en este mágico lugar…

Cada dificultad, cada conflicto interno vio la luz para preparar nuestras almas para arribar a este destino…

Ya no somos individuos afectados por procesos y causas humanas porque nuestra vida ahora es bajo la visión y la guía del alma…

El alma, como la entidad primera que habita en el interior de cada uno de nosotros, respondiendo a cada idea, pensamiento o acción que llevemos adelante. Desde un estado absoluto de conciencia y atención, somos seres despiertos y conectados entre sí.

Haber transformado la autonomía de nuestra mente y la rebeldía de nuestra personalidad fueron los primeros pasos dados para modificar nuestra humana condición en una nueva condición sagrada y digna de habitar en la tierra de maestros y sabios…

Siguiendo sus pasos y actuando en relación a su ejemplo; nos convertimos en individuos alumbrados por la luz y el amor que porta cada enseñanza…

En comunión unos con otros; construimos la realidad extraordinaria que alguna vez, soñamos vivir…

Una realidad que se basa primordialmente en el Amor…

Un amor consciente y genuino; que no esconde restos de miserias humanas que nos hagan caer en la especulación…

Un amor que es tangible en cada gesto y actitud por el respeto y la incondicionalidad que lo caracteriza…

El respeto que se manifiesta por el otro y por uno mismo; comprometiéndonos a disolver de nuestro interior cada pensamiento que no contenga la luz y la pureza que refleja nuestra propia esencia…

558390_412165015486409_231261285_nShangri-la es sinónimo de conciencia; es sinónimo de alegría; plenitud, paz y esperanza…

Cada una de estas cualidades moran internamente en cada uno de nosotros…

Construimos juntos una vida de armonía y felicidad porque somos incapaces de generar cualquier tipo de actitud que nos distancie de esta realidad interior…

Somos seres plenos porque somos conscientes de la bendición que nuestra vida representa; somos conscientes de la posibilidad que nos fue concedida…

Tras haber transformado nuestras dificultades; nos fue regalada la oportunidad de vivir una vida soñada; donde la paz es tangible y verdadera en nuestro interior y en nuestra mente, reflejándose en nuestra mirada, en nuestro decir y en cada actitud y pensamiento…

Arribar a Shangri-la representa nuestra libertad…

En este lugar; somos seres libres de paradigmas y arquetipos sociales, somos libres de ideologías y de creencias humanas impuestas con la finalidad de someternos y encarcelarnos…

Somos conscientes de nuestra libertad ganada porque somos libres del sufrimiento, comprendiendo conscientemente que sólo depende de nosotros someternos o no a una existencia gobernada por el dolor…

Somos seres libres porque transmutamos nuestras dificultades más profundas cuando soltamos el ego y la baja autoestima; nos liberamos de la victimización y erradicamos la indiferencia…

Aprendimos a valorar y valorarnos…

Nos reconocemos como parte de la creación; una creación que está viva en cada latir de nuestro corazón…

Somos seres agradecidos a la vida por haberle dado significado y rumbo a nuestra existencia…

Shangri-la es la tierra que soñamos…

Es la tierra de caballeros y damas; de magos y sacerdotisas; de príncipes y doncellas; ángeles y trovadores; de artistas, pintores y escritores…

Es la tierra de maestros y discípulos, de guías y guardianes que protegen y aman este sagrado lugar, un nuevo mundo, nuestro hogar…

Shangri-la está en cada uno de nuestros corazones y sólo al llegar primero de forma interna es que podremos construir este sagrado lugar que nos recibe y contiene para seguir iluminando nuestra vida, nuestras almas y las almas de todo el mundo…

Ser habitantes de Shangri-la es un sueño que nos compromete, nos involucra y nos transforma porque somos los portadores de la esperanza de la humanidad…

Shangri-la es el sueño de convertirnos en embajadores de amor, respeto y hermandad para poder darle conciencia, paz, luz y esperanza al mundo…

Shangri-la es nuestro desafío, nuestro propósito y nuestro destino…pazzz

Seamos un ejemplo de amor, vivamos en comunión entre cada uno de nosotros y construyamos nuestro Shangri-la para darle al mundo, el cambio y la transformación que nos permitan construir un mañana lleno de esperanza…

Que el cambio individual de cada uno de nosotros nos brinde la oportunidad de que algún día, nuestro anhelado Shangri-la, sea toda la tierra…

Que así sea; y cumplamos con nuestra parte…

 

El Amor…

¿Existe una definición que pueda ayudarnos a comprender lo que el amor verdaderamente es?

¿Alguna idea que colabore con nuestra comprensión acerca del amor?

Un concepto maltratado y menospreciado por sus más grandes exponentes…

Nosotros, los seres humanos…

Nosotros, que tenemos la capacidad y la oportunidad de vivir conscientemente el amor, de construir una vida bajo los criterios, estandartes y principios que el amor propone…

Nosotros, que tenemos el don de la razón y la capacidad de asumir conscientemente la responsabilidad de habitar y promulgar una realidad de amor, nos convertimos en sus principales enemigos…

¿Qué sabemos del amor?preguntacorazon

¿Qué tipo de creencia o ideología hemos construido acerca del amor?

¿Es un concepto..?

¿Es sólo una idea…?

Vivimos en un mundo donde el día a día, es un vivo reflejo de la falta de amor…

Un mundo donde cada formula creada para distorsionar la idea del amor crece profundamente en las cunas de nuestra sociedad, alejándonos cada vez más de la compresión profunda y consciente de la verdadera existencia del amor…

Aquel amor que se puede ver reflejado en todos los reinos de la naturaleza, excepto en aquel al cual, le fue otorgado, el privilegio de vivir el amor conscientemente…

Aquel amor instintivo que emanan y despiertan el reino mineral, vegetal o animal fue trasgredido en su transición al reino humano y más allá de cualquier creencia o ideología, las secuelas de este presente que hoy habitamos, forma parte del futuro de cada uno de nosotros.Reinos

Hoy estamos construyendo los cimientos de la realidad que vivenciaremos mañana…

Un presente en donde la violencia, el individualismo, la competencia y la lucha de poder representan los principios de una humanidad que ha perdido su rumbo, sedienta y necesitada de la fuerza y la conciencia del amor verdadero.

Conceptualizamos el amor en una idea utópica y trivial que se fue esfumando con el pasar del tiempo, dejando solo las ruinas de lo que el amor verdaderamente es.

Hicimos del amor un simple rito que no tiene sentido o propósito alguno…

Nos familiarizamos con el amor en términos de narcisismo, persiguiendo el éxito y eliminando todo aquello que se nos oponga en nuestro camino a alcanzarlo.

Predicamos un amor fiel y duradero para justificar nuestra enquistada posesión sobre el otro, boicoteando toda posibilidad de libertad que pudiese existir en términos de almas, ignorando y olvidando que somos un cuerpo habitado por un alma buscando nuestra evolución…

El amor crístico fue intencionalmente calificado de divino e inalcanzable, fue aprendido como un amor irreproducible en términos humanos y así encontramos la justificación a la mayor de las distorsiones que conforman el karma de la raza humana.

Malinterpretamos la libertad convirtiéndola en libertinaje, construyendo un vínculo superficial y efímero que se ve reflejado en todo tipo de relaciones…

Finalmente, la sexualidad fue condenada y separada del amor, fue calificada como algo impuro cuando en realidad, es el claro ejemplo de algo tan sagrado como la creación de la vida misma…

Entonces vuelvo a preguntarme…

¿Qué sabemos del Amor..?

¿Qué sabemos acerca de Amar..?

Si fuimos capaces de utilizar nuestra razón para construir separación, sufrimiento y dolor…

¿Tendremos también la capacidad para liberarnos de nuestra propia creación?

Somos una humanidad que perdió su conciencia de amor y por lo tanto, hemos perdido nuestra capacidad de amar…

¿Cuál es nuestro límite..?

¿Cuánto falta para volver al origen y comenzar a desandar este camino de agonía que hace tiempo llevando transitando..?

Es tiempo de tomar conciencia de nosotros mismos, de conocernos, de saber quiénes somos, de aceptar las miserias de nuestra humanidad y trabajar para erradicarlas, exponenciando nuestros dones y más sagradas virtudes…

Es tiempo de reencontrarnos con nuestra propia esencia, perdonarnos y volver a vincularnos con el amor…humanidad amor

En cada paso dado, en cada proceso experimentado, tenemos la posibilidad de amar y cuando amamos, se expresa lo más sagrado de nosotros, el amor se vuelve la voz del alma…

Cuando amamos, somos valientes, íntegros y fieles a nuestra esencia…

No existe ser en este mundo que no tenga la capacidad de amar…

¿Seremos entonces capaces de transmutarnos y convertirnos en los constructores de una realidad fundada en los términos del amor consciente?

¿Podremos crear y habitar un nuevo mundo donde expresar y dar amor sea el principal propósito de nuestra existencia?

Sólo depende de nosotros…

Fuimos el reino elegido para ser bendecido con el don de la razón…

Tenemos el poder de observar cada pensamiento, comprender cada emoción, reflexionar sobre cada palabra expresada y así poder actuar en consecuencia…

Podemos entonces observar nuestro pensar, sentir, hacer y decir…

Observarnos, como fuente primaria para comenzar el camino del autoconocimiento, indagando en nuestro propio ser, en las profundidades de nuestro interior…

Podemos elegir qué clase de seres humanos queremos ser…

Podemos ser una humanidad fragmentada y disociada unos de otros o bien podemos aspirar a ser una humanidad hermanada en luz y conciencia, trabajando para sembrar paz, amor y esperanza en cada corazón que habita y forma parte de este mundo…

Es posible entonces definir en simples palabras algo tan esencial y transcendente como es el Amor?

niños_besandose_grandeSolo me atrevo a confesar que por Amor es que creo…

Por Amor es que tengo esperanza…

Por amor confío que la realidad que nos está esperando en el futuro, será redentoria y transformadora para todos los seres humanos que asuman el desafío de reencontrarse con su propia capacidad de Amar…

Aceptemos este desafío y aprendamos nuevamente a Amar, comprendiendo que Amar es aceptar y perdonar…

Amar es respetar y confiar…

Amar es comprender y transformar…

Amar es aprender a dar en libertad, sin dudas y miedos…

Dar desde el alma, desde el fuego sagrado de nuestro interior, sin especulaciones ni razonamientos que retengan o limiten nuestra propia capacidad de amar…

Dar conscientemente, porque comprendemos que dar Amor, llena de magia nuestra existencia…

Dar el todo con la absoluta libertad de aquel que realmente aprendió a creer en el Amor…

Creer que el Amor es mucho más que una simple utopía intangible e inalcanzable…

Creer que el Amor es la energía más poderosa que vincula y nutre nuestra propia esencia con la esencia misma de la creaciónNace el amor

Creer que el amor forma parte de todos los corazones del mundo y que fuimos bendecidos con la oportunidad y la responsabilidad de vivir el Amor consciente…

El Amor es un regalo de los cielos, para que vivamos y experimentemos la magia de la creación,tomando conciencia de lo sagrado y trascendente que representa y significa nuestra propia existencia…

El Agradecimiento es la llave del Corazón

¿Somos agradecidos?

¿Comprendemos verdaderamente el significado del agradecimiento?

¿Cuál es el estado interior en que nos encontramos cuando somos capaces de experimentar un honesto agradecimiento que nace del corazón?

Cada proceso y experiencia que transitamos en la vida viene a transformarnos…

Cada hecho que se manifiesta ante nosotros esconde un propósito profundo que tiene como fin, erradicar de nuestra vida todo resto de oscuridad, toda miseria o actitud negativa que nos estanca en la búsqueda de nuestro propio crecimiento y posterior evolución.enojo collage

En base a nuestra predisposición y voluntad para transformarnos como la vida lo dispone, podemos reaccionar de distinta manera ante cada situación que se presenta. Una de las formas más comunes de reacción es el enojo, la rebeldía o la indiferencia…

Un proceso puede llegar a ser tan transformador para nuestra vida que preferimos ignorar y dibujar la realidad para no sentirnos involucrados y empujados a aceptar y modificar actitudes de nuestra personalidad que nos estancan y nos alejan de nuestro potencial.

Cuando nos volvemos indiferentes a los procesos, nos desconectamos de los acontecimientos auspiciados por la vida y nos alejamos de todo aquello que pueda ayudarnos a iluminar nuestro interior, comprendiendo nuestras miserias, ayudándonos a reconocerlas y así comenzar a transformarlas…

Nos instalamos en la mente, para racionalizar todo proceso, experiencia o hecho que pueda desestabilizarnos de nuestra zona cómoda de acción y, consecuentemente, cerramos el corazón…

Bloqueamos la condición más sagrada que tenemos los seres humanos y generamos una distancia emocional con el otro para evitar un mayor involucramiento que el que consideramos “conveniente”…

Esa distancia externa que se manifiesta con el otro, también se puede percibir internamente, porque cerramos el corazón con nosotros mismos; dejamos de escucharnos, respetarnos, amarnos, comprendernos y sistematizamos nuestra vida mediante los razonamientos más exactos que puede llegar a desarrollar nuestra mente para protegerse…

Con el corazón cerrado, el alma adormecida e ignorada y la mente dirigiendo estratégicamente cada una de nuestras decisiones, perdemos la humilde condición humana y discipular que nos remonta al agradecimiento…

Acostumbrarnos a vivir con el corazón cerrado nos aleja de los propósitos del alma; nos distancia de todos los aprendizajes que la vida dispone para transformarnos y darnos la posibilidad de vivir una realidad diferente, plena y colmada de bendiciones.

Cuando cerramos el corazón, aparecen actitudes egoístas y déspotas, llenas de inconformismo y reproche y en ocasiones la energía que portan estas actitudes termina convirtiéndose en enojo, bronca, desprecio e incluso maldad…

Los pensamientos negativos se presentan con mayor fuerza y al no contar con la nota sagrada del amor, sus ideas se arraigan en nuestro interior…

Comenzamos a actuar y vivir en base a lo que ellos dictaminan porque nuestro corazón cerrado no puede discernir y ayudarnos a comprender con honestidad y conciencia, el proceso que estamos experimentando…

Todos experimentamos en algún momento de nuestra vida, la necesidad de aprender, crecer y transformarnos y sólo nuestra propia conexión con nosotros mismos, con nuestra alma y nuestro corazón nos va a permitir abordar ese trayecto hacia la evolución…

corazon+encerradoPero no podremos conectarnos con nosotros mismos ni escuchar la voz de nuestra alma si no abrimos el corazón…

Siempre que tengamos el corazón cerrado el enfoque de nuestra mente estará puesto en desmerecer la riqueza de nuestro propio ser, desacreditar la magia de la vida y desvalorizar todas aquellas pequeñas e innumerable cantidad de cosas que hacen de la vida, una aventura interminable…

Y en vano buscaremos afuera, en los demás, en el dinero, en las riquezas, en el poder, en la competencia, en los sinsabores del ego y  en los erráticos caprichos de la personalidad la plenitud, felicidad y alegría que nos puedan dar la llave que abra nuestro corazón…

A medida que perduramos y conservamos la misma actitud egoica de permanecer con el corazón cerrado, se genera en nuestro interior una ardua y feroz pelea entre la mente que gobierna nuestra vida y nuestro corazón, que pide y manifiesta la necesidad de recuperar su lugar para re-conectarse con todo aquello de lo que nos fuimos alejando para evitar transformarnos….

Este enfrentamiento nos deja agobiados, angustiados y desbastados por las artimañas que realiza nuestro propio intelecto, que es carente de la razón y el sentido necesarios para comprender aquel mundo sutil del corazón, que opera en frecuencias imperceptibles para nuestra hábil e ingeniosa mente.

Y durante todo este tiempo de indiferencia, de razonamientos y estrategias que nos mantengan seguros en nuestra zona de confort para esquivar el cambio; nuestro corazón permanece cerrado y hermetizado por cada pensamiento nefasto y absurdo que elegimos creer y dar vida…

¿Somos capaces de abrir nuestro corazón honesta y genuinamente?

¿Podemos abrir el corazón y entregarlo al amor y a la vida para que ella transforme nuestra realidad?

¿Cómo podemos abrir nuevamente el corazón para transformar la oscuridad en luz y recuperar la magia y el brillo de nuestra existencia?

Agradeciendo…

El agradecimiento es la llave del corazón…

graciassss

Siempre que estamos tristes, enojados, deprimidos, llenos de ira o indiferentes tenemos el corazón cerrado y nos estamos olvidando de agradecer cada uno de aquellos simples pero trascendentes detalles que dan sentido a nuestra vida…

Agradecer la vida…

Agradecer nuestro cuerpo y nuestra salud…

Agradecer nuestra realidad…

Agradecer el amor que nos rodea…

Agradecer la posibilidad de tomar conciencia y observar un nuevo mundo mágico y lleno de enseñanzas…

Agradecer los procesos y las experiencias que nos dan la oportunidad de abordar una profunda y real transformación

Agradecer que nos fue regalada la posibilidad de formar parte de este mundo…

Agradecer la presencia de nuestra alma en nuestro interior, que lleva nuestra vida hacia el camino de la realización, buscando alcanzar sus propósitos y sueños…

Agradecer la posibilidad de construir nuestro destino…

Agradecer los dones que nos acercan a nuestro potencial…

Agradecer los maestros, hermanos y enseñanzas que nos transforman con su ejemplo y nos ayudan a crear una nueva realidad mágica y trascendente…

Agradecer que somos parte de un todo universal, infinito, libre de espacio, tiempo, principio y fin…

Cuando tomamos conciencia de todo aquello que estábamos ignorando y empezamos a observar y a agradecer todo lo que llena nuestra vida y la hace extraordinaria, la frecuencia del amor y la esencia del corazón comienzan a manifestarse y derramarse por todo nuestro interior.

El amor se presenta en cada detalle…

El amor se vuelve una entidad que transforma, nutre y guía nuestra existencia…

Nuestras acciones y pensamientos, nuestras emociones y actitudes se empapan de la esencia del amor, fundiéndose y sutilizándose con él, emitiendo la frecuencia más sagrada que podemos llegar a dar…

Nos volvemos seres de amor, capaces de amar íntegra e incondicionalmente porque somos conscientes de la plenitud y las infinitas bendiciones que constantemente la vida nos está entregando…

Somos almas expresando el infinito amor que la vida siente por cada uno de nosotros…

Agradecemos…

Al agradecer, amamos…

Y podemos amar porque somos libres, porque nuestro corazón pudo transformar nuestras dificultades en conciencia, luz y aprendizajes que erradican los pensamientos negativos de la mente, convirtiéndolos en ideas abrir el corazony reflexiones que despiertan de forma incesante, todo el amor que cada corazón es capaz de expresar…

El agradecimiento es la llave del corazón…

Abramos el corazón al amor y llenemos de plenitud, alegría, magia y felicidad nuestra vida…

Ofrendemos nuestro amor al mundo y tomemos conciencia de que todo lo que damos de forma racional, nada es comparado a lo que un corazón libre de ataduras puede llegar a amar….

Resignación y Aceptación…

¿Cuál es la diferencia entre Resignación y Aceptación?

¿Desde qué lugar interno experimentamos la Resignación?

¿Cuál es el desafío que propone la Aceptación?

Estamos acostumbrados a transitar de forma natural, automática e inconsciente cada una de las experiencias que vivimos a lo largo de nuestra vida.

Experiencias que suelen estar secretamente acompañadas por un gran aprendizaje que viene a dejar su huella en nuestro interior, pero que no siempre estamos lo suficientemente atentos como para poder comprenderlo…luz

Toda experiencia esconde una enseñanza detrás, pero para lograr extraer y comprender ese aprendizaje, es necesario que aceptemos la luz que cada proceso nos esta regalando…

Aceptar el proceso y su enseñanza nos prepara para nuevas y más enriquecedoras experiencias que nos ayuden a crecer y transformarnos, pero nuestra razón no siempre está de acuerdo con la visión interna que surge desde el alma.

Ante la aparición de los distintos procesos nuestras reacciones recorren un vaivén de sentimientos y emociones que impiden nuestra observación y dificultan nuestra compresión, adentrándonos aún más en el proceso que estamos experimentando.

Emociones que se pueden definir como enojos, cuando sentimos que el mundo entero está conspirando en contra nuestra…

Bronca porque sentimos que la vida es muy injusta y que no merecemos lo que nos está pasando…

Indiferencia, porque preferimos esquivamos el proceso, autoengañándonos para evitar cualquier tipo de involucramiento frente a una situación determinada…

Las emociones que un proceso nos genera, pueden tener la fuerza y la capacidad de teñir de sufrimiento toda nuestra realidad…

Así es como nos dejamos arrastrar por infinitas emociones que experimentamos con cada proceso e inevitablemente llegamos a la Resignación…

Resignación1Cansados y derrotados por haber perdido nuestra lucha con otra experiencia, nos sentimos vencidos por la vida y nos resignamos…

Y con la resignación, aparece el conformismo, surge la autocomplacencia y la justificación…

Así es como nos terminamos acostumbrando a vivir enojados, angustiados, deprimidos e indiferentes con todo lo que nos rodea…

Pero en realidad, nos escondemos atrás de la resignación para protegernos y evitar que la vida nos transforme…

La resignación resulta ser la opción más simple para transitar las experiencias permitidas por la vida y desde este errado lugar, todo aprendizaje y enseñanza que porta cada proceso, queda relegado a la vorágine de nuestras emociones…

Resulta más sencillo enojarnos con la vida que comprometernos con ella…

Ajustar nuestra visión y nuestra conciencia para comprender el aprendizaje que esconde cada proceso, nos invita a transformarnos…

Pero estamos negados a la transformación porque implica una consciente aceptación de nuestra propia oscuridad y de nuestras miserias más profundas…

Aceptar nuestra humana condición, nos transforma…

Aceptar nuestras miserias, nuestras debilidades y dificultades, nos transforma…

Aceptar que necesitamos cambiar, nos transforma porque cuando nos animamos a tomar conciencia de nuestra oscuridad, es el alma quien comienza a esparcir su luz para transmutarnos, transformarnos e iluminarnos con su conciencia…

Cuando tomamos el valor de reconocernos como humanos imperfectos…

Cuando nos enfrentamos cara a cara con nuestra condición más inferior…

Cuando reconocemos nuestra necesidad de transformación, la enseñanza de cada experiencia transitada, se manifiesta en nuestro interior para darnos la posibilidad de transformarnos…

Vivir la vida desde la Resignación o desde la Aceptación es una decisión que tomamos todos los días, ante cada proceso que hemos de experimentar, una decisión que va a acompañarnos  a lo largo de nuestra vida…

Cuando nos resignamos a padecer cada una de las emociones que nos invaden, nos conformamos con sobrevivir a una existencia opaca y carente de esperanza, inconsciente de la existencia del amor…

Cuando un ser humano toma la decisión de resignarse, se desprende y desconecta de la vida, se resigna y se acostumbra a subsistir sumergido a una realidad de constante dolor y estancamiento…

Así es como perdemos la conexión con lo más sutil de la vida, con ese mundo que está más allá de todas las emociones que gobiernan nuestra realidad…

Así es como perdemos la posibilidad de experimentar la magia y el amor porque esas frecuencias son imperceptibles en ese agonizante estado de sufrimiento…almas2

Cuando una persona decide vivir resignada, se desconecta de si mismo…

La resignación nos adentra en un surco cada vez más profundo que termina dañando y trasgrediendo nuestro propio interior, apagándonos, hasta finalmente desprendernos por completo de la fuente de vida que es la Vida en sí misma…

El amor, la magia, la plenitud y la felicidad se vuelven concepciones irrealizables ante los ojos de un individuo resignado y entregado a la lógica del sufrimiento.

Pero…

¿Por qué elegimos resignarnos?

Porque aceptar; nos compromete a transformarnos…

Podemos erradicar el sufrimiento de nuestra realidad si decidimos transformarnos…

Cuando tomamos la decisión de aceptar las enseñanzas que se presentan en nuestra vida, nos abrimos a lo nuevo, a lo desconocido y así nos conectamos con una nueva frecuencia que nos purifica, nos nutre y nos renueva…

Cuando cortamos con el hábito de la resignación y asumimos conscientemente la responsabilidad de aceptar los procesos para extraer todo aprendizaje posible, nuestra realidad se transforma…

La fuente de la vida vuelve a emanar en nuestro interior esa esencia mágica que nos despierta, conecta y transforma…

Cuando aceptamos nuestra condición, la posibilidad de cambio es infinita…

Cuando aceptamos nuestras miserias, estamos empezando a transformarlas…

Cuando aceptamos que necesitamos transformarnos, purificamos nuestro interior, tomando conciencia de la existencia de algo superior que estábamos acostumbrados a ignorar y negar…

Cuando dejamos de resignarnos y empezamos a aceptar, aprendemos a vivir atentos y conectados con nosotros mismos, en comunión con a cada señal y mensaje emitido por la vida…

Cuando aprendemos a aceptar sin justificaciones, sin límites y sin restricciones generadas por nuestras emociones que atentan contra nuestra visión y conexión, empezamos a vivir íntegra e intensamente, de forma verdadera, real y genuina, en absoluta conexión con el mundo y su creación…

Cuando aceptamos con honestidad la voluntad de la vida, despertamos al amor, comenzamos a vivir una realidad consciente y por primera vez, empezamos a reconocer la magia y el poder que el Amor en sí mismo representa…

Aceptar, Comprender y Transformar…

Amar, Servir e Iluminar…

Esta es la posibilidad y el propósito final de cada uno de nosotros…

iluminacion2Aceptar es entregarse al cambio y la transformación…

Transformarse es sembrar la esperanza de nuestra evolución en cada corazón dispuesto…

Amando y Sirviendo, trabajamos para construir el sueño más profundo de cada alma que forma parte de este mundo…

El sueño de una humanidad consciente…

El sueño de una humanidad, alcanzando su más sagrada y anhelada iluminación…

El Poder de los Sueños

Habitualmente, tenemos una interpretación idílica y utópica del significado de los sueños…

Los sueños representan un ideal, aquello que nos gustaría lograr, pero que es imposible ante nuestra lógica habitual en donde inconscientemente, concebimos los sueños como algo inalcanzable…perder el tiempo1

Incluso, para no decepcionarnos en el intento, entendemos que los sueños son una pérdida de tiempo…

Creemos que soñar es asunto de niños o de aquellas personas que niegan la realidad y necesitan aferrarse a algo irreal e inexistente…

Es más fácil resignarnos y autoconvencernos de que soñar es inverosímil, antes que animarnos a imaginar la realidad que nos gustaría llegar a construir…

Los sueños son portadores de esperanza y nos invitan a mirar hacia el futuro, nos desafían a creer en la vida y en toda fuerza extraordinaria que nos brinde la plataforma para poder cumplirlos…

Pero nuestro miedo a no poder alcanzar lo que soñamos, a experimentar el fracaso y la frustración de un sueño no cumplido nos detienen prácticamente sin siquiera intentarlo…

Preferimos vivir una vida vacía y carente de la magia que portan los sueños antes de exponernos al desafío de soñar para darle a nuestra realidad aquel sentido profundo y verdadero que se esconde detrás de cada meta o desafío…

Depositamos en el “afuera” la responsabilidad de nuestra realidad, pero cada individuo es el creador de su propia vida y el constructor de su propio destino…

imposible5Cuando soñamos, cuando le damos libertad a nuestro corazón para que indique hacia donde necesitamos enfocar nuestra vida, despertamos a una nueva realidad, donde deja de existir lo imposible y cada sueño se vuelve posible y realizable…

Una nueva realidad donde los sueños ya no son interpretados como utópicos sino que son los propósitos que le brindan sentido, valor y conciencia a nuestra existencia…

Cuando soñamos, elevamos nuestra visión a un mundo donde todo propósito basado en el amor, la esperanza y el servicio se vuelven tangibles porque la vida misma opera como la fuerza creadora de esa realidad soñada…

Soñar nos conecta con nuestra esencia más sagrada, nos compromete con nosotros mismos y nos involucra con toda existencia superior que proteja, incentive y permita la realización de cada uno de nuestros sueños y anhelos más profundos…

Soñar nos transforma porque sólo cuando seamos conscientes de la capacidad que todos los seres humanos tenemos para soñar, estaremos aptos para alcanzar y cumplir nuestros más grandes propósitos…

Propósitos y metas que trascienden nuestra condición meramente humana, que nacen en nuestro interior, para ayudarnos a abordar una realidad superior, más sagrada y más angélica…

Una realidad que se construye en base al cambio y la transformación de viejos hábitos y paradigmas, donde las dificultades ya fueron comprendidas y transmutadas y los sueños están enfocados en sembrar, dar y nutrir al mundo de magia, amor y esperanza…

Soñar nos desafía, nos impulsa y nos conecta con la esencia mas divina del alma, donde la fe y la esperanza despiertan en nuestros corazones la convicción y la voluntad para cumplir nuestros sueños más sagrados…

La vida, como fuente de creación divina, nos nutre con la fuerza, la prosperidad y la abundancia necesarias para que cada sueño que surge desde nuestro corazón, encuentre la luz y nazca en nuestra realidad para alcanzar cada una de nuestras metas y propósitos.

Soñar nos compromete con nosotros mismos, nos involucra a hacernos cargo de cada acción y decisión tomada, comprendiendo la importancia y relevancia de cada uno de nuestros actos…

Cuando soñamos nos fundimos conscientemente con toda señal que nos guíe y marque el camino correcto para que lo soñado se vuelva parte de nuestra realidad…sueños2

Cuando soñamos, estamos confiando en la vida que comienza a dar su luz para derramar su abundancia y su magia en nuestro interior…

Cuando soñamos, nos estamos transformando en seres comprometidos con su realidad; que creen con la certeza y la convicción que nace desde alma…

Cuando soñamos estamos creyendo y cuando creemos, estamos creando…

Creando nuestro destino, creando nuestro futuro, creando la realidad que en el pasado no nos animábamos a imaginar y que hoy representa la razón principal de nuestra valiosa existencia…

Querer y Necesitar…

¿Cómo distinguir la diferencia entre lo que queremos y lo que realmente necesitamos?

¿Desde dónde nace aquello que queremos y donde se oculta la verdad sobre lo que nuestra vida necesita?

Esta sutil diferencia se expresa de forma constante ante cada decisión tomada, ante cada pensamiento que surge en nuestra mente o cada actitud que refleja nuestro interior…duelo alma personalidad4

Esta diferencia entre el querer y el necesitar se convierte en un duelo de voluntades; una batalla interna librada entre la personalidad y el alma…

Una personalidad que busca satisfacer sus deseos y obtener aquello que quiere en oposición a un alma, paciente y silenciosa, que manifiesta en nuestro corazón cada una de aquellas necesidades que nos dan la posibilidad de cambio.

Una personalidad que se resiste a modificar aquellas actitudes que la someten a una realidad de estancamiento, frente al alma, que esconde en su interior un sagrado potencial, único y maravilloso para cada individuo.

Un potencial que representa el propósito de nuestra vida y la causa profunda de cada uno de los procesos y las experiencias que transitamos a lo largo de toda nuestra encarnación.

Cuando nuestro ser está anclado bajo la voluntad de la personalidad; nuestra visión es reducida, carece de propósito y atenta contra aquella sutil frecuencia que emite el alma.

El enfoque puesto únicamente en nuestro querer está transitando un camino de resistencia,  invadido de conflictos, sufrimiento y dolor porque estamos sumergidos en un estado profundo de ignorancia e inconsciencia.

La frecuencia de la naturaleza, sus señales y sincronicidades no pueden ser interpretadas mientras permanecemos en este estado donde la impronta del alma es imperceptible…

Lo que queremos es parte de lo conocido, lo que responde a lo aprendido e incorporado a lo largo de nuestra vida y lo que realmente necesitamos, viene precisamente a transformar esa realidad común y habitual a lo que estamos acostumbrados.

La personalidad quiere y desea aquello que la ayude a construir el paradigma para el que fue educada. Creencias y valores heredados a través de la familia, entidades educativas y grupos sociales representan todo lo que aprendimos e incorporamos como propio, pero que en realidad no son afines a la voluntad y propósitos del alma…

En cambio, aquello que necesitamos nos invita a transitar un camino nuevo y diferente que rompe con los habituales parámetros de creencias que representaban la lógica de nuestro hacer, pensar, decir y sentir…

cambio2Lo que necesitamos se percibe en los mensajes y señales de la vida, despertando en nuestro interior la voluntad del alma para conocernos, descubrirnos y transformarnos con la fe puesta en nuestro potencial…

Lo que necesitamos construye nuestro futuro, aspirando a la creación de una realidad superior a la que nuestra mente es capaz de comprender…

Lo que necesitamos nos desafía y nos transforma…

Lo que necesitamos, responde a la visión del alma…

El alma no trabaja para satisfacer deseos efímeros y egoístas que alimentan nuestro ego. Tampoco persigue complacer caprichos banales que fomenten e incrementen nuestras miserias…

El alma trabaja para iluminar las partes más oscuras y densas de nuestro interior y liberarnos de todo lo que nos haga perder de vista el propósito que hace sagrada nuestra existencia…

El alma nos despierta, nos inspira y nos marca el nuevo rumbo hacia el cual necesitamos dirigirnos…

Cuando tomamos la decisión de desprendernos de aquello a lo que estamos acostumbrados, trascender lo conocido y dar los primeros pasos hacia este nuevo camino; la magia de lo trascendente se materializa en nuestra vida a través de la esperanza…

La esperanza de despertar y transitar íntegramente lo desconocido hasta arribar a un nuevo lugar de conexión y relación con la vida…

Pero cuando se abre nuestra visión a lo nuevo y comenzamos a observar en nuestro interior aquello que necesitamos transformar, surgen en nuestra mente pensamientos de duda, cuestionando lo nuevo que se está manifestando.

Una duda que refleja el miedo que experimenta la personalidad, parada ante el abismo de su inminente cambio…

Un miedo que intenta seducirnos y convencernos para sostener aquello que adormece nuestra realidad, alejándonos del camino de la transformación…

Miedo a transformarnos porque es más fácil ser como somos y no queremos cambiar…

Miedo a perdernos en el camino a encontrarnos…

Miedo a lo desconocido porque no podemos controlarlo…

Miedo a la soledad del cambio…

Ser como queremos ser nos somete y estanca a una realidad vacía, sin plenitud, sin propósito y sin conciencia.

Ser como fuimos fue lo que justamente tuvo como resultado, la manifestación interna del alma para mostrarnos nuestra propia necesidad de transformación…

La duda y el temor que experimentamos ante la posibilidad de cambio, esconde todo el potencial de plenitud y felicidad que nos está esperando…

Aquel potencial que encontramos cuando tomamos la decisión de trascender el miedo y entregarnos al llamado del alma, donde la certeza del corazón nos brinda la convicción para dar cada paso hacia una nueva realidad…

Esta batalla interna, este sagrado enfrentamiento del alma con la personalidad se traduce en la mente como pensamientos duales, donde estamos constantemente parados frente a dos realidades antagónicas; dos caminos opuestos…2 caminos.2

Por un lado; la visión de la personalidad que representa un mundo conocido donde los resultados son siempre los mismos…

Un mundo marcado por un arraigado sistema de creencias que fomenta el individualismo, la desconexión y la ignorancia, reflejando un mundo seguro y conocido, sin dudas o manifestaciones del miedo…

Y por otro lado, la visión del alma que auspicia un mundo diferente, donde los resultados son impredecibles…

Un mundo de creencias nuevas que transforman nuestras miserias afianzando nuestra conexión con la magia de la vida…

Un mundo donde cada experiencia nos enriquece con su enseñanza, donde cada hecho es trascendente y tiene su causa, propósito y significado…

Un mundo de almas, que despierta la comunión con lo eterno en todos los corazones del mundo…

Ante esta realidad de dualidades, solo aprendiendo a observarnos honesta y humildemente, encontraremos la respuesta…

Observarnos atentamente, sin condenar ni justificar lo observado, disolviendo la dualidad de la mente para que pueda emerger la visión exacta de lo que realmente estamos necesitando…

Cuando aprendemos a observar nuestros pensamientos, nuestras emociones y actitudes, nos estamos conociendo y descubriendo…

Cuando nos volvemos observadores de nuestra realidad de forma consciente, ya estamos comenzando el proceso de transformación…

Este estado de observación le da a mi vida las respuestas para elegir el camino correcto que necesito transitar…

Desde el observador, aparece el discernimiento entre el querer y el necesitar, afianzando la capacidad de comprensión de mi propia esencia…

Lo que quiero me seduce pero lo que necesito me enamora…

Lo que quiero es efímero y lo que necesito tiene la cualidad de lo eterno…

Lo que necesito me invita a construir una realidad trascendente, donde la visión del alma es clara y el propósito me inspira para seguir transformándome…

Un mundo nuevo hay por descubrir donde la duda y el miedo ya no tienen lugar…

Un mundo de convicción, respeto y conexión con la vida…

Un mundo de sueños, propósitos y servicio que está esperando por nuestra transformación…

Un mundo guiado por las sincronicidades de la naturaleza, en comunión con los maestros de la sabiduría…Mundo_Nuevo-2

Una mundo donde ya no existe un enfrentamiento interno entre el alma y la personalidad porque lo conocido ya no nos representa…

Ahora somos una personalidad despertando conscientemente a la voluntad del alma, construyendo una nueva realidad de amor, plenitud, magia y armonía…

Ahora somos los habitantes de un mundo donde el amor es el principio primero de todas las cosas…

Ahora somos los constructores de una vida sagrada y trascendente que este nuevo mundo nos está regalando…