Tu Voz…

El sentido arte de la expresión le da Vida a todo lo que pronunciamos…

En cada palabra dejamos ver pedacitos de nuestro interior…

Rincones escondidos que solo nuestros más íntimos confidentes llegan a descubrir o profundas verdades que alcanzan su absolución cuando logramos compartirlas con el mundo…

Cada palabra trasmite su frecuencia, su sintonía, nos conecta con el otro y con una determinada realidad y experiencia…

La magia de un niño que espera la hora de dormir para escuchar una nueva historia de aventuras mientras le leen un cuento…

La palabra justa en el momento indicado, una palabra consciente, llena de significado puede cambiarnos la Vida…

¿Que decimos cada vez que hablamos?

Necesitamos ser conscientes de todo lo que decimos…

Suena a mucho, pero es fundamental para dar con nuestra propia voz, la honesta y genuina expresión interna del Alma y darle entidad en nuestra vida y compartirla de manera más sagrada posible…

Decir de más, decir de menos o no decir nada cuando el mundo aguarda por tu voz, esa única expresión que puede nacer de lo profundo de cada uno…

Descubrirnos expresando las verdades del corazón, aquellas que hacen vibrar nuestro cuerpo y tienen el fuego necesario para transformarnos la Vida…

Perder la capacidad de herir y ser una palabra que logre sembrar sutiles semillas de luz en los demás…

Aprender a habitar en los silencios llenos de contenido para descubrir que nos susurra el vacío y encontrar aquellos extractos de la originalidad que nos regalan la sagrada y extraordinaria oportunidad de Crear…

En tiempos donde sólo podemos vernos y escucharnos de forma virtual, sentimos la necesidad de poder expresarnos más y mejor…

Nuestro cuerpo, nuestro sentir se presiente en cada oración…

Podemos trasmitir realidades extraordinarias en la expresión consciente compartida…

Palabras de Fe, palabras de Amor…

Ser una Voz capaz de expresar fe, bondad e infinita esperanza…

Dar Vida a cada palabra con el poder del Amor expresado conscientemente…

La genuina Voz de cada alma del Mundo, emitiendo su plegaria más sagrada y compasiva para la sanación de toda la Humanidad…

La Intensidad de la Vida

Todo queda de manifiesto para los ojos que ven los matices de la Creación expresándose en todo cuanto existe…

Belleza, armonía, entrega y comunión…

Hacer que cada día de nuestra vida valga la pena, levantarnos con entusiasmo y con ganas de Vivir…

Todo cuanto nos rodea es un privilegio, es un regalo extraordinario de la Vida para con cada uno, un mimo al alma, algo por lo cual vale la pena seguir intentando…

¡Vivir con mayor predisposición a estar vivos!

Entregarnos y aventurarnos a lo que el mundo auspicia en este viaje hacia la conquista de nuestra propia naturaleza inferior con el anhelo de descubrir nuestra propia divinidad…

La Valentía nunca estuvo de moda, sin embargo, la historia de la humanidad esta llena de actos épicos y actitudes heroicas que hoy se vuelven nuestro reflejo e inspiración…

Es tanto más sencillo habitar en el sombrío inconformismo de quien elige no involucrarse…

¿Como podemos no formar parte de nuestra propia vida?

Una mediocre estrategia del ego que nos aprisiona en el mundo de la superficialidad y las apariencias hasta llegar a convencernos de nuestras propias mentiras…

En esa ilusión óptica emocional, se consume nuestro discernimiento y se apaga nuestra voluntad…

Es una decisión, trascendente y reveladora…

Es entregarnos con Confianza Divina a lo que podemos descubrir…

Es la elección de la Vida que queremos vivir…

Sombría, ausente, en blanco y negro o llena de colores infinitos vivos, colmados de magia, esencia e intensidad…

La expresión de la Vida se manifiesta a cada momento, en la mayor de las sutilezas y en las más grandes contundencias y ahí están nuestros ojos osados, buscando y aprendiendo…

Es la fe que mueve montañas, David venciendo a Goliat…

La segunda llegada de Parsifal…

Un amanecer inolvidable, un recuerdo de Amor imborrable con todas las personas que habitan en nuestro corazón…

¿Qué estamos eligiendo?

Vivir es siempre la mejor respuesta…

La Certeza del Amor

Ya estamos transitando los últimos días de mayo…

Un nuevo mes comienza su sutil retiro para darle lugar al siguiente en el marco de esta cuarentena planetaria…

Transitamos los días en el confinamiento de cada hogar mientras el mundo busca una cura, la sanación a la pandemia que nos trajo a esta instancia extraordinaria…

Hace más de 2 meses que vivimos aislados unos de otros…

El tiempo psicológico sigue su camino mientras giran las agujas del reloj en este nuevo modelo de Vida en aislamiento…

Abrazos, encuentros y las ganas de compartir con los demás siguen acumulándose en los corazones del mundo…

El peso interno de la distancia nos pone sensibles y mirarte a los ojos con alguien a través de la valla virtual que a la vez te permite el mayor acercamiento posible, se vuelve una oportunidad invaluable…

Nos extrañamos, nos sentimos a la distancia y, aun así, pareciera que algo nos falta, pero quizás, frente a todas estas dificultades, estemos aprendiendo a amar mas profundamente, a amar de verdad…

Amar a tal punto que no dudamos en sacrificar la necesidad de estar juntos para garantizarnos la salud y el cuidado de los demás…

Aprender a amarnos aún mucho más allá de la distancia física y reconocer la sutileza que habita en el amor inexplorado…

Todo lo que sentimos, pero no pudimos expresar, todo el amor que no llegamos a entregar…

El tiempo se disfraza de verdugo cuando nos olvidamos el significado de incondicionalidad, pero lo cierto es que no existe pandemia, cuarentena o aislamiento que pueda alterar la certeza que emite un corazón amante…

Un corazón que ya decidió amar no se guía por los parámetros del tiempo…

No hay distancias físicas, emocionales o sustanciales que puedan desviar el rumbo de quien ya sabe fehacientemente a donde va…

El Amor puede expresarse de tantas formas infinitas y mucho más allá de la materia…

Quizás estemos aprendiendo a reconocer el verdadero poder del Amor…

El que se expresa en el silencio y la distancia, miradas profundas que se consumen en la rutina virtual y por sobre todas las cosas, el Amor que se expresa en lo mas íntimo, profundo y sagrado de nosotros mismos…

El Amor eterno, incondicional e inquebrantable que late vivo en nuestros corazones mientras nos dejamos anhelar y soñar con un futuro reencuentro en Unidad y Hermandad…

La Intrepidez

Un estadío de libertad…

Un acuerdo consciente con nuestro propio buscador…

La expresión manifiesta de la búsqueda, la inquietud y la necesidad de aprender más, mucho más de todo lo que la vida tiene para enseñarnos…

Emerger de la duda y la inseguridad…

Disolver la falsa humildad que esconde nuestro miedo a un compromiso mayor con uno mismo, con el otro y con el mundo…

Con todo aquello que podemos dar…

Con cada don que la Vida nos ofrenda para que podamos servirla…

Vencer la suspicacia del ego para retenernos en la comodidad del silencio, la inexpresión emocional o la ausencia de estima para manifestar a viva voz nuestra propia necesidad de búsqueda, crecimiento y aspiración…

Hacernos cargo de nuestra propia dificultad y domarla con la intrepidez de quien logra presentirse en la libertad de su autosuperación…

Sin egos ni galardones, sólo descubrirnos con la consciencia de haber atravesado un nuevo desafío de forma exitosa…

Las victorias del Alma no se miden con premios y aplausos, son el reconocimiento interno de sabernos enrolados en el plan de la Vida, ser fieles a nosotros mismos, más allá de las variables emocionales y las falacias mentales que se alimentan del ego…

Nuestro propio crecimiento, nuestro cambio es el mayor éxito al que podemos aspirar y el propósito más sustancial que podemos encontrar a lo largo de toda la Vida…

Descubrir que la luz finalmente pudo penetrar en los rincones añejos de oscuridad para purificarnos y resignificarnos en nuestra propia transformación consciente…

Conocer el amparo invisible ante cada nueva experiencia que ávidamente nos aventuramos a vivir…

Desaparece la parálisis frente al miedo cuando la confianza divina late intensamente en lo mas profundo y certero de nuestro Ser consciente…

Nos entregamos a vivir la Vida, cada desafío, cada travesía con la valentía de aquellos corazones que buscan día a día su comunión eterna con el Alma, Dios y la Creación de toda la Existencia…

Resignificar el Tiempo

Tiempos inciertos, vertiginosos y desconocidos…

Tiempos en lo que la historia de la humanidad se reescribe día a día ante sucesos transformadores e inesperados…

Nos religamos en nuestros hogares en el afán de cuidarnos mutuamente para salvaguardarnos de una pandemia que está marcando un antes y un después en la historia del mundo…

Millones de personas recordaremos este 2020 como el año en que la Tierra se detuvo…

Nuestra eterna batalla con todo aquello que no podemos controlar nos enfrenta reiteradamente a nuevas versiones de viejas decisiones…

La vida en su totalidad se resignifica con cada día de aislamiento…

Nuestra búsqueda se profundiza, se diversifica y exponencia ante la imperiosa necesidad interna de seguir adelante…

Un lazo invisible nos atrae mutuamente y el Amor traspasa cualquier distancia posible para hacernos presente en el corazón de los demás…

Extendemos nuestras manos para abrazarnos etéricamente con más fuerza que antes y rompemos convincentemente toda lejanía en las demostraciones de amor y amistad, cada día más poderosas, valiosas y eternas…

Estamos unidos, no estamos juntos, pero siempre estamos y estaremos unidos…

La Fuerza del Amor nos acerca más allá de todo y las distancias se acortan en el recuerdo inquebrantable de nuestra unidad incondicional e inalterable…

Estamos frente a un pasado borroso, un presente lleno de grandes inquietudes, un futuro que se vuelve cada vez más difícil de proyectar, pero, aun así, la Vida se sigue haciendo camino hacia adelante…

Seguimos avanzando hacia lo desconocido y atravesando cada uno de nuestros miedos con el propósito principal de hacerle lugar a la Vida…

Aquella Vida que no espera más allá de este presente confuso y desconcertante…

La Vida que nos espera en la libertad de una realidad pandémica de aislamiento…

La Vida que aguarda por el renacer de la humanidad cuando brille en lo mas alto de los cielos un nuevo arco iris…

Por esa Vida que soñamos vivir, por aquel destino que aguarda incipientemente nuestra llegada luego de todo lo aprendido…

La Vida se resignifica a cada instante…

¿Qué Vida podemos imaginarnos?

Sanos, Unidos, Conscientes y el Libertad….

Perseverancia

Un valor, una decisión de vida, una manera de ver el mundo…

La elección de perseverar en el camino elegido…

Un sueño, una visión que nos atrae y magnetiza hacia la vida anhelada por el Alma…

Un camino excitante, intenso que pone a prueba nuestra valía desafiándonos a superar cada miedo y dificultad en el afán de seguir adelante…

Seguir caminando hacia nuestra Tierra prometida…

Ese mundo anhelado en el corazón que se vuelve visible ante nuestros ojos perseverantes…

La perseverancia nos regala el don de la paciencia y la bendición de percibir el tiempo con la velocidad de la Vida…

Es un estado de profunda comprensión y aceptación de nuestro presente con la certera convicción de reconocer la materialización del presentir futuro…

Las ilusiones efímeras del ego no resisten el paso del tiempo. Se consumen y añejan en la mente hasta que logramos comprender que son sólo espejismos irreales e inexistentes…

Pero los sueños del alma son el oasis más bello incluso en el vasto desierto que podamos atravesar porque se mantendrá intacto, vivo y presente en cada momento…

El Alma persevera más allá de cualquier circunstancia porque sabe a dónde va…

Estamos acostumbrados a los mecanismos mentales que nos hicieron prisioneros de nuestras propias dualidades, vivimos agobiados ante la necesidad insatisfecha de controlarlo todo como si no supiéramos que es sólo una falacia más…

Pero si podemos decidir y somos los únicos capaces de controlar cómo y de qué manera vivir cada proceso y experiencia de la vida…

La perseverancia nos regala el alivio profundo de la paz porque sabemos que pase lo que pase, seguiremos adelante…

Seguiremos avanzando hacia donde la Vida nos lleve…

Seguiremos aprendiendo, creciendo, cambiando y sirviendo al mundo…

Seguiremos adelante, paso a paso, perseverando en la humilde y genuina construcción de cada sueño del corazón que nos inspire a vivir la vida como auténticos buscadores de la libertad que espera por nuestro sagrado despertar planetario…

El Fuego de la Creación

Un estallido en medio del vacío de la Existencia dio lugar a la Vida…

Un cúmulo de energía se diseminó por el cosmos hace millones de años atrás como parte del plan del Creador. El mismo plan que contempla hoy nuestro presente…

La eterna Existencia de todo lo que somos, aquello que nació en el origen de la Creación, se mantiene hoy en día y promete perdurar más allá del tiempo…

El fuego es sinónimo de Vida, energía y originalidad…

Es el combustible que nos mantiene en movimiento, la adrenalina que recorre nuestro cuerpo cuando la inspiración irrumpe en nosotros…

Es la llave para comprenderlo y trascenderlo todo…

Es la voluntad cuando perdemos las ganas, la certeza que emerge del océano de dudas, el ímpetu que rompe la inercia de la inconsciencia…

El fuego alimenta la compasión que nace por el dolor del otro, la compresión que está más allá del entendimiento de la razón y el valor de dar siempre un nuevo paso hacia adelante…

Se quema nuestra condición más humana en las llamas de aquello que nos enquista en el mundo material de la individuación ególatra y solitaria del hombre…

Se queman nuestras miserias ocultas en el fuego esclarecedor que consume el manto ilusorio que nos roba el discernimiento…

El fuego que nace desde lo más intimo de nosotros, desde lo más profundo de nuestro cuerpo en la reproducción de aquel estallido primigenio que dio origen a todo lo que existe…

Las profundas capas del ego se queman paso a paso en la consciente observación, compresión y aceptación de quienes somos…

Es el mismo fuego, interno, poderoso y visceral que ilumina nuestro camino hacia nuestro supremo destino…

El fuego que arde en el corazón de cada ser humano amante de la Vida, cada alma que se entrega a la Voluntad Creadora…

Fuego y Amor, unidos en la misma esencia consciensal, iluminando el despertar de toda la Humanidad…

El fuego que hace del Amor el principio cohesivo de la Creación y la fuerza inextinguible y eterna de inmortal existencia de Dios…

Adaptarse al Cambio

Ya transitando los últimos días de mayo, Buenos Aires amaneció frío, pero con algo de sol en un otoño demorado, pero ya permanente. Atrás quedaron las largas jornadas de verano, los árboles llenos de hojas y los días totalmente soleados que nos daban cierta vitalidad adicional a la lógica del aislamiento.  

En una nueva y esperable extensión formal de la cuarentena, las medidas provisionales, los controles y restricciones para circular en la calle debieron ajustarse fuertemente en base a la progresión de la pandemia en el territorio de AMBA.

Hacia donde miremos, la realidad pandémica nos acompaña sin excepción en un intento relativo de naturalizar esta forma de vida…

El riesgo es invisible pero real y el mejor antídoto sigue siendo permanecer aislados, mantener la distancia social y respetar la cuarentena, tanto como sea necesario…

Es difícil atravesar un túnel sin saber cuando volveremos a ver el sol, pero no perdamos de vista que eventualmente llegará ese momento y mientras tanto, cuanto antes seamos capaces de adaptarnos a cada nuevo escenario vigente, la posibilidad de protegernos y preservarnos entre todos es mayor y más efectiva…

Rechazar o rebeldizarnos contra la alternativa más poderosa que existe para defendernos de la pandemia resulta tan impulsivo como irracional.  

Todos, cada individuo en el marco de su realidad personal vive factores alarmantes e inquietantes, atraviesa sus propios túneles inciertos hacia un destino vagamente visible, pero, aun así, es importante que tomemos consciencia que más allá de toda preocupación o dificultad, lo único que resulta absolutamente trascendente es salvar la vida humana…

Es fundamentalmente necesario que podamos cambiar a la misma velocidad en la que cambian las circunstancias que nos rodean…

Mas allá de cualquier tipo de afección personal, ese cambio es una medida de protección, una decisión personal que tomamos como ciudadanos porque cuidarte y cuidarnos sigue siendo el propósito mas importante y el principal aprendizaje de esta experiencia…

Cuidarnos entre sí, cuidarnos entre todos…

No claudicar ante la dificultad, la compleja pero relativa comprensión de los tiempos, la comparación con modelos ajenos y mantenernos firmes en la travesía hacia nuestra propia sanación colectiva…

El sacrificio de la voluntad personal nos permitirá emerger socialmente de forma íntegra y unida, recordándonos que más allá de cualquier distancia física, seguimos estando unidos…

Todos juntos estamos atravesando esta pandemia, caminando hermanados en la búsqueda de nuestra anhelada absolución personal y planetaria para toda la Humanidad…

Certeza y Convicción

Creer en lo imposible…

Convertirnos en aquello que excede lo comprensible para la lógica dualista de nuestra mente…

Comprender el poder magnético de tener un propósito claro y definido…

La profunda paz que nos brinda caminar por el mundo con la certeza interior de sabernos en armonía y sintonía con la voluntad de la Creación…

Creer es una elección…

La certeza nace cuando ya no nos permitimos caer en las tentaciones mentales de la duda…

Más allá de cualquier pensamiento que pueda interferir y empañar nuestra creencia, un manto de certeza y convicción en lo invisible, nos protege de todo escepticismo…

Las dudas se hacen audibles cuando la intensidad de la vida se siente más friccionante…

Cuando nos volvemos impenetrables a lo que acontece a nuestro alrededor y rechazamos las experiencias que por alguna sagrada y oculta razón, necesitamos atravesar…

La duda nace de la resistencia, cuando nuestra fe es puesta a prueba, pero es así justamente la forma en la que podemos presentir la vida más allá de la materia y el universo conocido del hombre…

La duda se alimenta de nuestro ego cuando nos sentimos incapaces de aceptar y trascender los desafíos de la Vida…

Pero sabemos que de todo se aprende…

Todo tiene su propósito y todo busca despertar en nosotros, nuestro propia búsqueda, cambio y necesidad de transformación consciente…

Cada proceso nos desafía y nos inspira hacia nuestro despertar…

Pero la duda se consume y desintegra cuando elegimos atravesarla con la certeza de una creencia inquebrantable…

La certeza de sabernos a los pies del alma, respondiendo a su voluntad, más allá de toda posible incomprensión…

La certeza de no claudicar ante la dificultad y afrontar cada desafío con la convicción de saber que estamos aprendiendo, pase lo que pase, todo es un nuevo aprendizaje…

La certeza de lo que creemos es inalterable, innegociable e inmortal…

Nada cambia el destino de un Alma que cree fervientemente en el propósito y destino de su paso por este mundo…

La Voz del Alma

Síntesis, extractos e ideas…

Susurros e inspiraciones…

Instantes de comunión con nuestra esencia más divina, nuestro Ser, la Voz del Alma audible y sin interferencias…

La expresión del Corazón en su estado más puro, genuino, sin miedos, sin dudas, ofrendándonos en cada latir de vida…

El Alma se expresa desde la libertad ganada, con la certeza y comprensión de discernir cada paso hacia nuestro mejor destino posible…

Es difícil darle peso a lo que no podemos ver y alimentar de convicción una creencia cuando la racionalidad de la vida material se antepone casi de forma atropellada en la vorágine inconsciente de la gente…

Esa vida que sabe a viejo recuerdo, un día a día sin pausas, sin silencios, sin susurros sutiles desde la más íntimo de uno mismo…

¿Qué le dirías a tu Alma si pudieras verla?

Una mirada profunda en el espejo, un momento inexplicable de sensibilidad, una imagen borrosa que asoma de forma inesperada…

Una canción, aquella melodía que te desarma toda estructura, el olor inconfundible de las hojas amarillas de un viejo libro…

Aquella caricia que nos recuerda que todo está bien, todo estará siempre bien…

En el más mínimo detalle de nuestra vida cotidiana, podemos encontrarnos, sólo necesitamos buscarnos…

Reconocer nuestra versión más sutil y sagrada, aceptarla como parte de nosotros y entender que más allá de toda distancia posible, toda creencia existente o escepticismo de la mente, no hay un solo día de vida donde el Alma no nos busque, no intente encontrarse con nosotros…

No existe un solo día donde el Alma no intente ser escuchada…

Es solo descubrir la férrea certeza que existe cuando cerramos los ojos y elegimos creer…

Creer en todo lo que existe…

En la profundidad de la Vida…

El Alma se expresa como la brisa del viento…

Se siente como la calidez del sol de otoño…

Permanece eterna en todos nosotros, a la espera de nuestro propio despertar…