Un Mundo de Paz: Escrito por Yaco Albala

Un Mundo de Paz es antes un mundo sin necesidades donde la Sociedad Humana ha erradicado la pobreza y el hambre de una manera definitiva.

Un Mundo de Paz es antes un mundo donde la Educación ha capacitado al hombre para que éste no sea vencido por los desafíos de la vida.

Un Mundo de Paz es antes un mundo Religioso donde cada religión ha logrado expresar lo más esencial de sí, y cada hombre y cada pueblo ha logrado reconocer que la hermandad que los une es el fiel testimonio de haber comprendido y compartido nuestra vida común en Dios.

Un Mundo de Paz es antes un mundo donde la Ciencia no atenta contra la vida sino que la protege y la prolonga.

Un Mundo de Paz es antes un mundo donde las Leyes que rigen la vida de los hombres han sido inspiradas por las corrientes de la Vida Universal.

Un Mundo de Paz es antes un mundo donde la Política ha logrado combinar el destino de los pueblos y por intermedio de este logro ha podido señalarle a cada nación su destino y la razón misma de su Existencia.

Un Mundo de Paz es antes un mundo donde la Economía representa a la Divina Proporción, donde la caridad ha vinculado a la humanidad con la Divina Providencia y como resultado de esta noble gestión, ha posibilitado que el planeta se vea comprendido dentro del Orden del Universo.

Maestro Yaco Albala

Hacia Adentro…

Uno de los desafíos mas complejos que propone esta cuarentena indefinida son las relaciones con los demás…

Hay vínculos que mutan a dinámicas nuevas y desconocidas, formas de relacionarse mas originales e impensadas para el mundo de antes…

Otras relaciones que enfrentan el desafío de la convivencia ininterrumpida con otros…

Relaciones de todo tipo que de la noche a la mañana viraron a la cultura virtual…

Pero más allá de las relaciones hacia afuera y todo proceso indescriptiblemente nutritivo que podamos experimentar, hay una relación más neurálgica y sustancial que a cada segundo va mutando, se construye, se arma y desarma, se consolida y sella para siempre volver a transformarse…

La relación con uno mismo…

Cada día puede ser un nuevo descubrimiento maravilloso o una experiencia insostenible para nuestra condición humana más mundana y conflictiva pero lo cierto es que hacia afuera, solo reflejamos la realidad que habita en nuestro propio interior…

Nuestro caos externo es solo un espejo del caos que vive dentro nuestro…

Nuestros conflictos incomprendidos, nuestras dudas históricas e inconscientes o un dolor no cicatrizado, todo lo que vemos afuera es un punto de referencia sobre lo que aún necesitamos resolver…

Conocerse a si mismo es una profunda necesidad que no sabemos que tenemos porque nos aturdimos con todo lo que nos distrae afuera…

Es un llamado interno, un punto de quiebre entre una realidad en la que nos ignoramos a otra en la cual decidimos aprender a respetarnos…

Todo genuino buscador comienza su peregrinaje en tierras lejanas para finalmente encontrar en su propio interior, las puertas hacia los misterios mas grandes que ha sido llamado a descubrir…

Nuestro Ser Incondicional

La vida puede resultar una aventura vertiginosa, tan atractiva como compleja, fuerte, intensa y por momentos también puede ser difícil…

Pero incluso en los momentos de mayor dificultad, una poderosa creencia puede convertirse en una luz de esperanza…

Un latido profundo del corazón, una certeza inexplicable que nos completa de voluntad, una voz profunda y asertiva que nace desde lo más íntimo de uno comienza a irradiar vida desde cada fibra interna…

A veces el Alma puede esperarnos y quizás alguna vez también, necesita rescatarnos incluso de nosotros mismos…

Así de incondicional, infinita, genuina y leal, siempre está presente para que un tropiezo no nos arrebate nuestro valioso tiempo de Vida…

Nuestra eterna compañía, nuestra gran Maestra…

Es el impulso que nos vuelve a levantar sin importar lo doloroso de la caída…

Es la confianza divina de sabernos en el camino correcto…

Es la promesa ulterior de guiarnos hacia el mayor propósito, nuestro destino, el sentido y la razón de Vivir…

Es la naturaleza de Amar de forma inagotable y la necesidad de entregarnos en la expresión del Amor más sublime con el anhelo de ser una fuerza contenedora y sanadora de todo Ser vivo…

Es lo mejor de nosotros y lo último que reconocemos sólo por ser invisible, pero hay desafíos en la Vida que sólo podremos trascenderlos cuando sepamos reconocer todo aquello no perceptible a nuestros ojos humanos…

Lo sabemos, pero tenemos miedo de recordarlo porque sabemos en las fibras más íntimas de nosotros que esa versión más pura y sagrada que asoma esporádicamente dentro nuestro, es exactamente quien verdaderamente somos…

Y esta aventura tan incierta y desafiante que es la Vida es nuestra oportunidad de recordarlo en tan sólo un instante de tiempo durante la eternidad de toda la Existencia…

Suficiencia del Recuerdo

Una de las sensaciones más recurrentes en el transcurso de esta cuarentena es el extrañar a la gente que amamos…

¡Y cuanto extrañamos!

El tiempo, los momentos, la intimidad con el otro, los encuentros, todo aquello que físicamente percibimos de los demás y que virtualmente se convierte únicamente en un lenguaje comprensible en los mundos más sutiles…

Extrañamos en el apego a la materia, en la necesidad de expresarnos físicamente, pero necesitamos comprender que la Consciencia del Amor atraviesa la mera experiencia tangible…

La suficiencia del recuerdo, el peso de lo vivido, el amor sellado a fuego en la esencia del corazón e impreso en la memoria del alma habita en nosotros para siempre…

Transformar la sensación de extrañar a alguien en un sinfín de recuerdos extraídos de su tiempo a nuestro lado…

Todo lo transitado, lo que nos deja, lo que queda en nosotros, lo aprendido, lo compartido…

La esencia extraída de la Vida misma trasciende ampliamente la materia, se sutiliza etéricamente para manifestar la eternidad del amor en cada recuerdo…

Es infinito e inagotable todo lo que puede contener un corazón dispuesto…

A veces extrañamos solo por un tiempo y a veces nos toca aprender a extrañar para siempre…

La forma más sagrada de seguir unidos empieza siempre en la predisposición interna a comprender la Vida en términos de eternidad…

Mas allá de la materia, más allá de la vida y la muerte, descubrir conscientemente la divina inmortalidad de la Existencia…

Nuevos Viejos Errores…

El ser humano es el único ser vivo que vuelve a cometer el mismo error…

Una, dos, tres y mil veces más podemos tropezar con la misma piedra, caernos ante la misma dificultad, abriendo viejas heridas y negándonos a cicatrizarlas…

Vivimos en un sostenido estado frustrante de desesperación…

Nos empapamos constantemente de la queja, el enojo o el sufrimiento de los demás y nos fundimos con la oscuridad que el otro nos refleja…

Vivimos con miedo, todo lo que hacemos, cada decisión, cada error cometido parte de una causa inconsciente fomentada por el miedo…

Pero como saberlo si no sabemos nada de nosotros, excepto aquello que el afuera nos refleja o la estructura social que nos define por sexo, edad y rango etario…

Vivimos sedientos de un poco de paz, algo de luz, algo de esperanza…  

Hoy anhelamos una libertad que no supimos valorar…

Extrañamos momentos esenciales de la vida que dimos por sentado y no supimos reconocer y agradecer conscientemente…

Queremos otra vida, pero no reconocemos los errores de ésta…

Nos gustaría un mundo utópicamente mejor, más justo, sin violencia, sin sufrimientos…

Nos gustaría poder ser más felices, pero no estamos dispuestos a cambiar y mucho menos sacrificar absolutamente nada en el afán de lograrlo…

Necesitamos grandes movilizaciones y manifestaciones ruidosas, multitudinarias y masivas para, quizás, identificarnos con algo, sentir algo más…

Pero lo utópico, lo invisible, lo sagrado se encuentra por encima de todo lo conocido…

Las lecciones en la vida se repiten hasta que finalmente logramos aprenderlas y en cada reiteración, el impacto es más intenso, más fuerte…

¿Cómo es posible que no podamos aprender de nuestros errores?

Esta en nuestra naturaleza humana caernos una y otra vez en el mismo lugar…

Pero eventualmente, la rueda debe detenerse…

Un mundo construido de las más grandes utopías…

Ese sueño tan grande que parece imposible, pero ¿alguna vez nos preguntamos por qué no?

¿De quién depende?

Pura y exclusivamente de nosotros y eso lo vuelve tan real como imposible, solo depende de lo que elijamos creer…

Esperanza…

¿Qué despierta en uno la esperanza?

No es simple siquiera acordarnos de la esperanza en momentos como el que estamos viviendo, llenos de dudas, incertidumbre, miedos, preocupación…

Como toda herramienta intangible, la esperanza no se ve, no tiene un precio especifico, no es un remedio que podamos consumir…

Tener o no tener esperanza…

Creer o no creer es una decisión personal, una batalla entre lo tangible y lo intangible que se desprende de la intima enemistad milenaria entre la ciencia y la espiritualidad…

Y como todo conflicto dualista, la solución solo se asoma cuando comprendemos la necesaria comunión que existe entre ambas realidades…

La ciencia no va a hablarnos de esperanza y no existen contenidos académicos que nos enseñen sobre una espiritualidad viva, activa y real que nos invite a una verdadera compresión consciente de nuestra naturaleza humano/divina…

Hablar de esperanza no nos hace sobresalir profesionalmente, no nos vuelve más ricos y seguramente nadie lo considere un negocio, pero cuánto nos hace falta…

Una mano amiga que nos envuelve en un abrazo virtual, un momento de consciencia que derribe nuestras resistencias más dañinas…

No existe persona en el mundo que no necesite aliviar su carga…

Un alivio que comienza internamente cuando nos permitimos sentir la calidez del corazón que nos recuerda el valor esencial de la Vida…

Creer y confiar…

Utilizar nuestro fuego, nuestra fuerza de voluntad para despertar nuestra creencia oculta y escondida tras la frivolidad de la vorágine cotidiana y la ignorancia e inconsciencia de habitar en la superficialidad de las apariencias…

La verdadera esperanza es asertiva e inspiradora, convierte nuestras creencias en certezas inalterables y transforma las posibilidades en realidades…

¿Qué despierta en uno la esperanza?

El anhelado reencuentro…

El Futuro…

La Vida que podemos construir…

El Despertar de toda la Humanidad…

Lo Inesperado…

Aquello que trasciende el mundo de lo conocido…

Lo que nos sorprende sin darnos cuenta y nos invade de asombro…

Cuando lo desconocido nos toma por asalto y nos encontramos ante la fuerza inexplicable de la Vida…

El poder de las sincronicidades, cada hilo invisible se vislumbra para hacer tangible el plan de la Creación…

Nos encontramos permeables, aptos, dispuestos…

Nos entregamos a los brazos del destino con la confianza divina de cada propósito…

Se desvanecen las murallas de la resistencia emocional, caen los mantos del autoengaño de ego, se disuelven las brumas ilusorias del individualismo…

Una fuerza mayor se hace manifiesta en conmemoración de nuestra propia valentía….

La compasión nos envuelve en la profunda paz que radica en la compresión consciente de todas las causas…

Es un momento, un instante de arrebato que evoca en nosotros, lo mas puro, digno y sagrado de nuestro propio interior…

Nuestra mejor versión, profunda, consciente y sagrada, permeable a la voluntad de la vida, discipulada en cada una de sus enseñanzas…

Cada suceso inesperado que vivimos es exactamente eso, una nueva manifestación del plan oculto que habita en los corazones de toda la humanidad…

¿Cuál es nuestro lugar en el plan?

¿Estamos cumpliendo con nuestra parte?

Lo inesperado sucede como un hermoso recordatorio imborrable de la existencia de la Magia y sólo quienes sean permeables a una visión que trascienda la materia, serán bendecidos por la posibilidad de percibirla…

Almistades Eternas

Amigos, hermanos y familia…

Las personas que inspiran lo mejor de uno y saben ver más allá de nuestro cuerpo…

Aquellos que entran en contacto con nuestra esencia más pura y transparente…

Lazos inmortales que trascienden el tiempo, las formas, las lógicas y rótulos, son esencialmente nuestros sagrados compañeros de vida…

Caminan a nuestro lado, cada uno por su sendero hacia sus propios desafíos con la certeza de sabernos enlazados en la unidad del Amor porque nunca estamos solos…

Ellos son el reflejo de nuestra propia realidad, la expresión audible de las verdades que no logramos escuchar internamente y la manifestación tangible de la hermandad que nos conecta con toda humanidad…

Son el refugio, el oasis para descansar durante las experiencias más desafiantes, la protección de nuestros miedos y rebeldías del ego, la sabia palabra en momento exacto, el abrazo poderoso que nos conecta en cuerpo, mente y alma, rememorando cada instante de unidad inquebrantable…

El vacío cuando necesitamos emerger de la sustancia mental, la dulzura cuando nos endurecemos sin darnos cuenta y el fuego para recordarnos siempre que todo es posible…

Una amistad es eterna cuando las almas se reconocen más allá del tiempo y la materia y el Amor es el elemento unificador de toda diferencia…

Cuando somos perdonados por heridas que no sabíamos que habíamos cometido…

Cuando nuestra carga se aliviana porque alguien más te está acompañando y podemos ver que en realidad, siempre estuvieron a nuestro lado como una red indestructible…

Cuando logramos comprender el profundo compromiso de un corazón incondicional y el pacto de amor entre Almas que se saben unidas eternamente…

La Consciencia

Más allá del pensamiento, más allá de la racionalidad…

El resultado, la síntesis de cada aprendizaje…

El discernimiento del observador y su emerger sobre la dualidad de la mente…

Abrir los ojos, observar más allá de lo esperado…

Reconocer el límite invisible que separa el entendimiento de la profunda compresión y trascenderlo…

Hacer de nuestro techo, el suelo de lo que podemos alcanzar, siempre se puede aprender algo más, conocernos más, reconocernos más, SER aún mucho más de lo que creemos ser…

Es un observador activo, atento, despierto, mira y aprende, conecta, sella y transforma…

Se nutre de la búsqueda, del anhelo, de aquello que inspira y motiva una vida en constante cambio y revolución…

Es la certeza, compromiso y responsabilidad asumida en cada decisión tomada…

Es la avidez por descubrirse a sí mismo como una pieza del rompecabezas y ocupar cada sagrado lugar del plan de la Vida…

Es la manifestación de una necesidad interna, la necesidad del Alma de SER quien ES por sobre todo impedimento para que la Vida cumpla su propósito y podamos alcanzar el destino ecuánime que trasciende toda lógica del tiempo…

La Consciencia nace de nuestra búsqueda y es el resultado de nuestro profundo y necesario anhelo de Despertar…

Gran Padre

Consciencia y sabiduría…

El contenido del vacío y el lenguaje de su comprensión…

La materialización del arquetipo de la fuerza y la protección…

El espíritu de la valentía, la pasión y la esencia de la caballería…

La entrega del amante, la humildad del discípulo…

La nobleza del caballero, el vuelo intrépido del buscador…

La calidez del sol, la grandeza de ser un representante de Dios en la Tierra…

Hijos del mundo, portadores de la esencia creadora de la Vida…

Todo hombre fue alguna vez un niño…

Padres, hijos, hermanos, amigos, familia, almas…

Todo hombre recibe el legado de despertar en él, la chispa divina en su propio corazón al recordar su origen, creado a imagen y semejanza de Dios…

Gracias a todo niño, hombre, mago, caballero, príncipe, rey, gracias a cada alma que asume el gran desafío de Ser un reflejo de nuestra eterna y consciente, unida existencia…