No te Detengas – Escrito por: Walt Whitman

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños…

No te dejes vencer por el desaliento…

No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber…

No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario…

No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo…

Pase lo que pase nuestra esencia está intacta…

Somos seres llenos de pasión.

La vida es desierto y oasis…

Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia…

Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa y tu puedes aportar una estrofa…

No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre…

No caigas en el peor de los errores: el silencio…

La mayoría vive en un silencio espantoso…

No te resignes, Huye…

“Emito mis alaridos por los techos de este mundo” dice el poeta…

Valora la belleza de las cosas simples…

Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos…

Eso transforma la vida en un infierno…

Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante…

Vívela intensamente, sin mediocridad…

Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo…

Aprende de quienes puedan enseñarte…

Las experiencias de quienes nos precedieron de nuestros “poetas muertos”, te ayudan a caminar por la vida…

La sociedad de hoy somos nosotros: Los poetas vivos…

No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas…

Walt Whitman

Confianza Divina…

Hoy es uno de esos días donde los silencios abundan mucho más que las palabras y adentrarme en mis reflexiones me desafía a conquistar una mayor calma emocional…

Esos días donde respirar un rato al sol se convierte en un privilegio, una bendición del cielo que nos ofrenda una pizca de verano en pleno invierno…

Desde mi rincón favorito, algunos pensamientos entremezclados con grandes verdades, todo se manifiesta frente a mí, mientras enfoco conscientemente en valorar este instante de vida…

Añejas ideas de soledad vienen a buscarme cuando me doy cuenta de que son el recuerdo de sensaciones pasadas…

Dudas y ansiedades se superponen en el afán de buscar respuestas efectivas y soluciones inmediatas que simple y consciensalmente, sé que no existen…

Creencias emocionales de debilidad se disuelven cuando todo discernimiento es tamizado por la sabiduría de un corazón que sabe que lo está intentando todo con el propósito de aprender a amar siempre un poco más…

Pero hoy es uno de esos días donde nada concreto, material o tangible pueden contener las inquietudes de mi mente…

Sólo mi propia alma, embajadora de una realidad plena, bella, divina e intangible es quien hoy puede contenerme y sostenerme ante situaciones sincrónicas e incontrolables que sólo manifiestan la voluntad de la vida…

Allí se encuentran las respuestas que me guían hacia la luz del buscador al recordarme necesidades que ya son imposibles de ignorar…

Entregarme a la Confianza Divina que la mente desconoce pero es tan rica y extraordinaria a los ojos del corazón…

Confiar en la contención del gran Padre/Madre y el sublime amparo invisible de todo lo que existe…

Purificar todo lo que me distancie de una realidad más afín y sagrada…

Hoy y siempre, para toda la eternidad…

Confiar y Esperar…

Creer y Crear…

Ser, Dar y Amar…

Límites Internos…

Ese momento en que dejamos de batallar con la voluntad de la vida y nos decimos basta…

Cuando se disuelve la queja para que puedan emerger los primeros brotes de la aceptación…

Cuando bajamos la guardia y nuestra esencia más pura y sagrada comienza a recorrer todo nuestro interior…

Cuando nos reconocemos como humanos imperfectos, falibles y muchas veces desorientados y desconcertados por el rumbo de nuestra propia vida…

Ante el soberano control de una vida que no nos hace más que subsistir a una realidad carente de belleza y alegría, sólo nosotros podemos poner un límite y buscar en lo más profundo de nosotros, las respuestas que más necesitamos…

La queja, el enojo, el miedo y la rebeldía nacen como respuesta a todo aquello que no queremos atravesar, aquello que el ego no quiere ver vulnerado pero nuestro estado más genuino y permeable es aquel en donde todas nuestras miserias se dejan penetrar por la luz de la Vida…

La luz transforma todas nuestras impurezas en la perla más bella, el diamante más bello y brillante que pueda nacer de la fricción y transformación del fuego purificador…

Ese es nuestro verdadero comienzo…

Cuando nos convertimos conscientemente en individuos que reconocen su imperfección porque recordaron su preciado origen divino, guiados por la voluntad del alma en cada presentir del corazón…

Ese es nuestro verdadero camino…

A los pies del Alma, con el Corazón dispuesto y la consciencia atenta a cada nueva señal que haga de nuestro paso por este mundo una bella y extraordinaria experiencia inolvidable….

Mantra de Unificación Escrito por: Alice Bailey

Los hijos de los hombres son uno y yo soy uno con ellos…

Trato de amar y no odiar…

Trato de servir y no exigir servicio…

Trato de curar y no herir…

Que el dolor traiga la debida recompensa de luz y amor…

Que el alma controle la forma externa, la vida y todos los acontecimientos y traiga a la luz el amor que subyace en todo cuanto ocurre en esta época…

Que vengan la visión y la percepción interna….

Que el porvenir quede revelado…

Que la unión interna sea demostrada…

Que cesen las divisiones externas…

Que prevalezca el amor…

Que todos los hombres amen…

Que así sea, y cumplamos siempre todos con nuestra parte…

Alice A. Bailey

Inicio del Sendero…

¿Qué puede detenernos?

¿Por qué elegiríamos no seguir avanzando?

¿Acaso no aprendimos a atravesar los miedos?

Aunque vuelvan, se regeneren y reinventen, no dejan de ser miedos que solo habitan en la mente, son una consecuencia de lo que elegimos pensar…

¿Nunca superamos un desafío que creíamos imposible? ¿Por qué detenerse ahora?

Si, es difícil, nos compromete y nos transforma…

Cada paso hacia la cima se siente más intensa y empinada…

¿Pero cómo llegamos hasta acá? ¿De dónde venimos?

Esas respuestas con sabor a génesis que nos ayudan a recapitular el origen casi imperceptible en que algo resonó en lo más profundo de nosotros…

Ese instante en que la honestidad y la verdad fueron más fuertes que las máscaras y apariencias del ego…

Cuando la humildad nos bendijo con su esencia y tomamos la mano de quien siempre estuvo dispuesto a ayudarnos…

Allí, en la base de esa montaña tan alta que era imposible ver su pico más alto, peregrinos agobiados de caminar con el viento en contra, parados frente al inicio del sendero…

Cada aprendizaje, cada lagrima y cada sonrisa, cada llegada que marca siempre un nuevo comienzo…

Cada experiencia maravillosa se extracta en la síntesis que se atesora en lo más íntimo del corazón como sello de todo lo aprendido y lo mucho que tenemos para agradecer…

Cada día, un paso más hacia adelante porque no se trata de ver la cima, sino de recordarnos que siempre podemos seguir avanzando…

Siempre podemos un poco más…

Amar más, Dar más…

Cambiar, Creer, Confiar, Crecer más…

Siempre podemos, sólo necesitamos recordar que nunca vamos a dejar de intentarlo…

Entre el Sol y el Corazón…

Hay un rinconcito en la terraza de casa, un lugar donde me gusta sentarme y mirar al cielo y los que me conocen, saben que tan solo un instante al sol, me envuelve en una calidez casi inexplicable…

Esos momentos donde la armonía se vuelve tangible y el anhelo de paz se manifiesta en todo mi cuerpo…

Puedo sentir al sol penetrando mi piel y nutriendo de energía cada parte de mí que acaricia con su luz…

Puedo sentir el silencio en la mente que se detiene ante la manifestación del lenguaje propio de la naturaleza…

Cierto estado de relajación pareciera asomarse pero más allá de una mera sensación, el corazón presiente la caída de las murallas del ego…

En la contención del silencio, vuelvo a sentir el latido del corazón, alumbrado por la luz solar, se contrae y relaja en nuevas formas de expansión conscientes, necesarias, sanadoras y redentoras…

Cada bocanada de aire puro, recorre mi interior en la purificación de todo aquello que sirvió de plataforma para construir las murallas del ego y la resistencia…

Pero el mismo sol, como reflejo interno, consciencial y dimensional, me revela la profunda necesidad de volver a entregarme…

El corazón no necesita protegerse, porque nada puede atentar contra el Amor que el mismo da…

El corazón Ama, Es el Amor que ofrenda, el resto, mente, intelecto, interpretaciones o supuestos, ya nada tienen que ver con su estado genuino, puro y natural…

El corazón se enciende con el fuego del sol que se brinda incesantemente hacia toda la humanidad…

Así como el sol sale cada mañana sin condiciones y lo regala todos los días un nuevo amanecer…

Así el corazón ama, sin límites y sin restricciones…

Por qué cual es la razón de vivir de un corazón si no puede amar?

Caerse y Levantarse…

De todo aprendemos…

Algo nuevo y desconocido, aquello que dentro nuestro florece casi de forma inesperada nos ayuda a reconocer la necesidad introspectiva de reencontrarnos…

Ordenarnos y comprender con ojos más conscientes y dispuestos…

Convertirnos en un refugio en medio de la tormenta, el oasis que se esconde en el vasto desierto inhabitado…

Ofrendarnos a nosotros mismos ese instante eterno de profunda reflexión y reconexión con el discernimiento del Alma y la sabiduría del Corazón…

Cada nuevo camino propone sus inesperados contratiempos ante experiencias desconocidas que nos atraviesan por primera vez y las caídas, no son mas que la huella de cada incipiente aprendizaje…

Tambaleamos, tropezamos, nos caemos y muy seguramente también nos lastimamos…

Pero cada caída, cada error es una nueva forma de seguir aprendiendo…

Caernos es inevitable, de la misma forma en la que nada dentro nuestro puede dudar de la profunda fuerza de voluntad que gravita internamente como el impulso que nos ayuda a levantarnos…

Incontadas veces me caí e incontadas veces me ayudaron a levantarme…

Amigos, Familia, Maestros…

Es esa chispa de fuego inextinguible, la monada del Alma, la expresión de mayor divinidad que nos despierta de nuestro máximo enraizamiento en la Tierra, quemando las raíces de nuestro propio estancamiento…

Por más profunda que sea la caída, no existe un solo lugar en el mundo donde la luz de la Vida no pueda hacernos sentir nuevamente su compasión y comprensión…

Donde el Alma vuelva a escuchar la voz contenedora de la gran Madre acudiendo a su búsqueda y protección…

Donde el Corazón no pueda presentir la calidez e incondicionalidad del Amor de la Creación y la fortaleza inquebrantable de la Unidad de todo cuanto existe…

Vida…

Intensa y desafiante…

Cada paso es una nueva experiencia…

Deshacernos de la monotonía y la rutina, emerger del adormecimiento de la inconsciencia…

Aprender a escucharnos y entender quien/que nos habla en la voz que subyace por sobre todo aturdimiento…

Nos aprisiona y acorrala, nos substrae de toda garantía y seguridad, el ego queda en jaque con cada hazaña o movimiento…

La tensión se convierte en un estado natural de permanencia, búsqueda y discernimiento…

El cuerpo siente lo que no llegamos a comprender mientras la consciencia se eleva a realidades que no sabemos cómo atravesar en una dicotomía que sólo se desvanece con una gran fuerza de voluntad y una profunda paciencia para recordarnos que siempre estamos aprendiendo…

Tensiones y fricciones…

Visiones y revelaciones…

Aceptación, cambios y transformación…

Un camino tan certero como incierto que sólo el Alma conoce y lo cierto es que eso ya es más que suficiente…

Vamos avanzando hacia un destino desconocido por un camino nunca antes transitado, conscientes de que nada hemos de controlar porque, dentro nuestro, hay una sabiduría mucho más grande que el saber reducido al intelecto…

Es la fe que ampara el consciente sacrificio del ego…

Es dejar de resistirse y entregarse a confiar en aquello que nos excede, nuevo, desconocido, invisible y racionalmente incomprensible…

Es creer en aquello que desconocemos de nosotros mismos…

Sutiles susurros, ideas y reflexiones oriundas de la originalidad que son interrumpidas por la mente antes de que lleguen a convertirse en pensamientos…

Es dejar de subsistir y batallar la vida para empezar a vivirla…

Intensa y desafiante, así es la Vida, un constante, eterno y genuinamente transformador aprendizaje…

Belleza…

En la mirada profunda de alguien que transparenta la expresión de su corazón…

En las cicatrices del cuerpo que dejaron viejas heridas y portan la belleza de lo aprendido…

En el contacto con nuestra propia piel, una caricia en la que sepamos contenernos al reconocer, valorar y respetar la relación con nuestro cuerpo…

Hay belleza cuando se manifiesta la armonía luego de conquistar nuevos niveles de aceptación interna…

Hay belleza en lo desconocido, en el asombro ante lo nuevo, en la humilde voluntad de aprender que recorre nuestra esencia virginal…

Cada reino de la naturaleza es un tributo a la belleza de la Creación, tan divina, tan real y perfecta…

Hay belleza en un corazón valiente que se desenmascara en la búsqueda de su expresión más pura y verdadera…

Hay belleza en la transformación consciente de cada ser humano que se autoconvoca a la búsqueda de algo más…

En cada rincón del mundo, la invisible belleza de todo lo que nos rodea se manifiesta en los sentires del corazón…

Hay un belleza pura, sagrada e indescriptible que envuelve de magia nuestra vida cotidiana…

Sutil e imperceptible, solo podemos encontrarla cuando aprendemos a mirar con los ojos cerrados…

Cuando finalmente aprendemos que todo lo que podemos ver, contiene la esencia que verdaderamente expresa cada una de las creaciones de Dios…

Día del Niño…

Los niños son símbolo de inocencia y alegría…

Almas libres, genuinas y naturales, creen en la magia y nos enseñan a crearla…

Un abrazo de un niño nos recuerda que todo es posible porque sus bracitos contienen el caudal de un amor puro y abundante, lleno de energía, vida y autenticidad…

¡Los niños aman!

No conciben una realidad diferente y mucho menos una vida sin amor y sin magia…

Dicen que los niños son ángeles que Dios nos presta por un tiempo, sólo que al crecer, olvidan su esencia divina…

Pero todo se atesora en la memoria del alma, la infancia de un niño es inolvidable…

No hay nada más hermoso en el mundo que estar frente a un niño feliz y descubrir que tienen el don de contagiar felicidad…

Mirar un niño a los ojos es reencontrarse con ese niño que fuimos alguna vez y entregarnos a la magia de la redención…

Un niño evoca nuestra mayor pureza y sin darnos cuenta estamos en su mundo, tan lleno de VIDA…

Los niños creen en todo, por eso mismo, también creen en los grandes, los adultos que los cuidan y protegen…

Miles de generaciones que merecen heredar un Futuro mucho mejor, más sano y consciente, con más valores y menos peligros, más generosidad y menos intereses y por supuesto, un mundo con más Amor…

Son ellos los que alimentan nuestra esperanza de que podemos hacerlo mejor…

Ellos son los herederos del mundo…

Ellos aprenden de nosotros y seguirán nuestros pasos…

Caminemos conscientemente hacia un futuro diferente, nuevo, desconocido y construyamos un mundo de Unidad, Respeto, Bondad y Amor…

¿O para un niño esto no sería posible…?